Durante el debate de Hillary Clinton y Barack Obama en la Universidad de Texas en Austin, el candidato demócrata señaló que luchará para que no existan dos clases de ciudadanos en los Estados Unidos, en referencia a la discriminación que los grupos latinos, especialmente quienes viven ilegales, sufren en diferentes localidades del país.
Por otra parte, sin entrar en detalles y desde la orilla del problema, los dos postulantes convergieron en la necesidad de mirar hacia América Latina, comenzando por México, con el objetivo de mantener buenas relaciones y avanzar en un trabajo conjunto que les permita ordenar el sistema de migración.
Lo más seguro es que uno de ellos dos logre llegar a la Casa Blanca. Todavía no sabemos si será la voz de la experiencia o los aires de cambios, pero lo que es claro es que una de sus grandes misiones será realinear la visión de país y lo que se entiende por el llamado sueño americano.
Los estadounidenses están permanentemente empujados por un amplio ideal de nación que les ha permitido formar una fuerte identidad como país. Estamos hablando de una serie de valores, los cuales son explicados a partir de una cierta generalidad conceptual en la cual caben todos y muchos otros quieren ingresar.
El sueño americano para los estadounidenses. Ese sería el ideal de muchos, pero la realidad económica, social y política imperante en absolutamente todo el continente americano no permite que esto se dé con facilidad.
La falta de participación, la carencia de una lucha en común, sumado al en ocasiones bajo nivel de reflexión sobre la democracia, alimentan peligrosamente el surgimiento de gobiernos corruptos y populistas en Latinoamérica. Los mismos que en la medida en que implementan sus egoístas programas, contribuyen al aumento de la pobreza, la desigualdad y frustración a partir de falsas expectativas. De esta forma es como se gesta la primera gran razón por la cual muchos dejan sus tierras y familias para embarcarse en una aventura tras el llamado sueño americano.
Es increíble ver cómo millones de latinoamericanos están dispuestos a dejarlo todo por llegar a los Estados Unidos. Muchos han sido motivados por las historias de éxitos de sus cercanos y casi todos son inspirados por la esperanza de alcanzar un sueño que por circunstancias de nacimiento no les tocó, pero que de igual forma quieren realizar a como de lugar.
En conclusión: Ser el líder de la potencia más grande del mundo conlleva derechos y deberes. Si queremos que no existan distintas clases de ciudadanos estadounidenses, es recomendable abolir las desigualdades denominativas entre americanos.
Por otra parte, el futuro gobierno de Estados Unidos no debiera conformarse simplemente con mantener buenas relaciones con sus vecinos de continente, sino que una buena estrategia de acercamiento y acierto político sería ampliar el concepto de sueño americano, a través de la implementación de un programa que contribuya a la participación y acceso a los latinoamericanos a educación y activos que les permitan dejar a un lado la pesadilla de intentar llegar a los Estados Unidos, a cambio de un verdadero sueño americano integrador.
El Diario de Nueva York
27 de febrero 2008
Wednesday, February 27, 2008
Sunday, September 23, 2007
¿Cómo Gobernar desde las Izquierdas sin Perder el Alma?
Dos entrevistas sobre la experiencia brasileña
Segunda Parte
José de Souza–Martins es profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Sao Paulo, fellow del Trinity Hall y profesor titular de la cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge. Fue alumno de Octavio Ianni y su colega en la antigua Cadeira de Sociología de Florestán Fernandes. Es un experto mundial en temas relacionados con las formas de esclavitud contemporánea, además es autor de numerosos libros sobre reforma agraria, movimientos sociales, cultura y sociología en Brasil.
¿Cómo es que un partido como el PT, que afilia a más de 800 mil miembros, que elige por votación interna y directa a sus dirigentes y que llega al gobierno con una mística casi religiosa respecto de la ética política, puede ser arrastrado en una lógica de corrupción como la que actualmente está siendo desvelada?
Creo que las dos cosas merecen ser matizadas. La democracia interna del PT sólo es formalmente. La punición y la expulsión de varios miembros importantes del partido en los últimos años, es una indicación de que hay mucho de ficción en esa democracia. Es difícil sostener una democracia basada en la premisa de que hay que obedecer al grupo hegemónico y que esa obediencia bloquea el debate posterior a la decisión supuestamente colectiva, sólo porque hubo una elección. La libertad que obliga a la obediencia férrea no es libertad. El grupo hegemónico, basado en esa democracia aparente, se sintió libre para decidir por delegación e imponer al partido su específica visión de la política y de las metas políticas. En verdad, por ese medio autoritario, el PT adoptó una política muy emparentada con la dominación personal y patrimonial de los grandes oligarcas del pasado. Con la diferencia que la figura del dominador se volvió la personificación del sujeto colectivo eliminando así toda subjetividad de los miembros. Eso lo habíamos visto en los partidos comunistas durante el stalinismo. El patrimonio principal de referencia en negociaciones políticas pasó a ser el poder y no la propiedad. Las oligarquías convertían poder en dinero. El PT creó una máquina de conversión de dinero en poder. Esa es la diferencia, pero la estructura es la misma.
Más allá de la coyuntura política y de los factores contingentes que determinaron la situación actual, ¿cómo evalúa las fortalezas y debilidades de las principales instituciones republicanas?
El sistema político brasileño mantiene todavía ciertas características y determinaciones de sus orígenes en el sistema colonial. Como ha dicho Fernando Henrique Cardoso en un artículo de los años setenta, Brasil no pasó por la experiencia de la revolución de la Independencia, como ocurrió con los otros países de América Latina. La Independencia brasileña ha sido conducida como cuestión de Estado y no como cuestión de la sociedad civil. Ha sido proclamada por el mismo heredero de la corona portuguesa, el hijo del rey. Ha sido el Estado que, muy despacio, se dedicó a la formación de la sociedad civil, cosa difícil en una sociedad que tenía esclavos. Eso pasó, lo digo yo, para que justamente se mantuviera la unidad de la colonia y en cierto sentido la economía colonial y el régimen esclavista que le correspondía. Se preservó la bipolaridad del poder: la corona centralizadora con algunas características del absolutismo, de una parte, y los municipios dominados por las oligarquías terratenientes y esclavistas de otro. Todas las veces en que se propuso la democracia como solución contra la centralización del poder, aun después de la proclamación de la República, ese poder local se presentó incluso en las postrimerías de la dictadura militar, como la única base organizada para la construcción de la democracia. El republicanismo brasileño tiene ese defecto de origen. En ese sentido, el actual sistema político se ha revelado muy resistente, expresión de la masa más conformista del campo, justamente las gentes pobres. Tendríamos necesidad de modernización y modernización del sistema político quiere decir, aquí, el parlamentarismo. Pero sería un parlamentarismo de concesión a esas tradiciones arraigadas. O sea, el presidente como sustituto del emperador y por tanto, como personificación del “padre de la patria”, al mismo tiempo padre de los pobres, que es lo que se busca en Lula, por ejemplo. El primer ministro como expresión de un Brasil moderno, que es lo que se busca en Cardoso, por ejemplo. Pero todo eso depende de que se cambie y se modernice el sistema de representación política en el parlamento, la federación y la estructura municipal. Sobre todo, quizás, cambiar el sistema de voto obligatorio como forma de atenuar la propensión populista de muchos brasileños.
¿Qué razones explican la ausencia de una alianza estratégica entre las dos grandes corrientes progresistas en Brasil, como las lideradas por el PSDB y por el PT?
Hubo intentos de hacer esa alianza. Pero el PT tenía y tiene sus específicas ganas de poder. La coalición de que habla en la actualidad, por ejemplo, es temporal, funcional e instrumental. Eso sería imposible en una coalición con el PSDB, que no se sujetaría a la política de hegemonías. Por otro lado, el núcleo mayoritario del actual PT no aceptaría la hegemonía del PSDB. O sea, el leninismo del PT no va bien con el liberalismo del PSDB. Por otro lado, la izquierda en Brasil sólo se une bajo la confrontación con la derecha o bajo la dictadura.
¿Cómo influye la presencia de las iglesias y sindicatos en las políticas del PT?
Muchas de las bases del PT vienen del trabajo de las iglesias, no sólo la católica. Sobre todo por eso y por la participación muy extensa de los campesinos también ellos organizados por la Iglesia Católica, la visión del mundo de la masa de base del PT es una visión anticapitalista, pero muy lejana de la visión del mundo de los obreros más modernos (y en crisis) que son los metalúrgicos. Tampoco tienen una teoría que les permita ajustar esas diferencias. Un punto más es la fuerte presencia de sindicatos de empleados públicos en la CUT, el brazo sindical del PT. Es otra gente, sobre todo de la clase media, que vive un momento de decadencia económica. Los grupos de clase media, los intelectuales, impusieron su propia hegemonía al partido, medios escondidos por detrás de Lula y el mito de que los trabajadores tenían un partido dirigido por trabajadores. El PT se volvió un partido desarticulado no por esta crisis, sino por su heterogeneidad inconciliable. Era fácil juntarse siendo oposición, con el objetivo de llegar al poder. Pero el poder mismo ha sido la ruina de esa articulación, pues cada grupo tenía y tiene su propio proyecto de poder.
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
La Jornada de Morelos - México
23 de septiembre 2007
Segunda Parte
José de Souza–Martins es profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Sao Paulo, fellow del Trinity Hall y profesor titular de la cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge. Fue alumno de Octavio Ianni y su colega en la antigua Cadeira de Sociología de Florestán Fernandes. Es un experto mundial en temas relacionados con las formas de esclavitud contemporánea, además es autor de numerosos libros sobre reforma agraria, movimientos sociales, cultura y sociología en Brasil.
¿Cómo es que un partido como el PT, que afilia a más de 800 mil miembros, que elige por votación interna y directa a sus dirigentes y que llega al gobierno con una mística casi religiosa respecto de la ética política, puede ser arrastrado en una lógica de corrupción como la que actualmente está siendo desvelada?
Creo que las dos cosas merecen ser matizadas. La democracia interna del PT sólo es formalmente. La punición y la expulsión de varios miembros importantes del partido en los últimos años, es una indicación de que hay mucho de ficción en esa democracia. Es difícil sostener una democracia basada en la premisa de que hay que obedecer al grupo hegemónico y que esa obediencia bloquea el debate posterior a la decisión supuestamente colectiva, sólo porque hubo una elección. La libertad que obliga a la obediencia férrea no es libertad. El grupo hegemónico, basado en esa democracia aparente, se sintió libre para decidir por delegación e imponer al partido su específica visión de la política y de las metas políticas. En verdad, por ese medio autoritario, el PT adoptó una política muy emparentada con la dominación personal y patrimonial de los grandes oligarcas del pasado. Con la diferencia que la figura del dominador se volvió la personificación del sujeto colectivo eliminando así toda subjetividad de los miembros. Eso lo habíamos visto en los partidos comunistas durante el stalinismo. El patrimonio principal de referencia en negociaciones políticas pasó a ser el poder y no la propiedad. Las oligarquías convertían poder en dinero. El PT creó una máquina de conversión de dinero en poder. Esa es la diferencia, pero la estructura es la misma.
Más allá de la coyuntura política y de los factores contingentes que determinaron la situación actual, ¿cómo evalúa las fortalezas y debilidades de las principales instituciones republicanas?
El sistema político brasileño mantiene todavía ciertas características y determinaciones de sus orígenes en el sistema colonial. Como ha dicho Fernando Henrique Cardoso en un artículo de los años setenta, Brasil no pasó por la experiencia de la revolución de la Independencia, como ocurrió con los otros países de América Latina. La Independencia brasileña ha sido conducida como cuestión de Estado y no como cuestión de la sociedad civil. Ha sido proclamada por el mismo heredero de la corona portuguesa, el hijo del rey. Ha sido el Estado que, muy despacio, se dedicó a la formación de la sociedad civil, cosa difícil en una sociedad que tenía esclavos. Eso pasó, lo digo yo, para que justamente se mantuviera la unidad de la colonia y en cierto sentido la economía colonial y el régimen esclavista que le correspondía. Se preservó la bipolaridad del poder: la corona centralizadora con algunas características del absolutismo, de una parte, y los municipios dominados por las oligarquías terratenientes y esclavistas de otro. Todas las veces en que se propuso la democracia como solución contra la centralización del poder, aun después de la proclamación de la República, ese poder local se presentó incluso en las postrimerías de la dictadura militar, como la única base organizada para la construcción de la democracia. El republicanismo brasileño tiene ese defecto de origen. En ese sentido, el actual sistema político se ha revelado muy resistente, expresión de la masa más conformista del campo, justamente las gentes pobres. Tendríamos necesidad de modernización y modernización del sistema político quiere decir, aquí, el parlamentarismo. Pero sería un parlamentarismo de concesión a esas tradiciones arraigadas. O sea, el presidente como sustituto del emperador y por tanto, como personificación del “padre de la patria”, al mismo tiempo padre de los pobres, que es lo que se busca en Lula, por ejemplo. El primer ministro como expresión de un Brasil moderno, que es lo que se busca en Cardoso, por ejemplo. Pero todo eso depende de que se cambie y se modernice el sistema de representación política en el parlamento, la federación y la estructura municipal. Sobre todo, quizás, cambiar el sistema de voto obligatorio como forma de atenuar la propensión populista de muchos brasileños.
¿Qué razones explican la ausencia de una alianza estratégica entre las dos grandes corrientes progresistas en Brasil, como las lideradas por el PSDB y por el PT?
Hubo intentos de hacer esa alianza. Pero el PT tenía y tiene sus específicas ganas de poder. La coalición de que habla en la actualidad, por ejemplo, es temporal, funcional e instrumental. Eso sería imposible en una coalición con el PSDB, que no se sujetaría a la política de hegemonías. Por otro lado, el núcleo mayoritario del actual PT no aceptaría la hegemonía del PSDB. O sea, el leninismo del PT no va bien con el liberalismo del PSDB. Por otro lado, la izquierda en Brasil sólo se une bajo la confrontación con la derecha o bajo la dictadura.
¿Cómo influye la presencia de las iglesias y sindicatos en las políticas del PT?
Muchas de las bases del PT vienen del trabajo de las iglesias, no sólo la católica. Sobre todo por eso y por la participación muy extensa de los campesinos también ellos organizados por la Iglesia Católica, la visión del mundo de la masa de base del PT es una visión anticapitalista, pero muy lejana de la visión del mundo de los obreros más modernos (y en crisis) que son los metalúrgicos. Tampoco tienen una teoría que les permita ajustar esas diferencias. Un punto más es la fuerte presencia de sindicatos de empleados públicos en la CUT, el brazo sindical del PT. Es otra gente, sobre todo de la clase media, que vive un momento de decadencia económica. Los grupos de clase media, los intelectuales, impusieron su propia hegemonía al partido, medios escondidos por detrás de Lula y el mito de que los trabajadores tenían un partido dirigido por trabajadores. El PT se volvió un partido desarticulado no por esta crisis, sino por su heterogeneidad inconciliable. Era fácil juntarse siendo oposición, con el objetivo de llegar al poder. Pero el poder mismo ha sido la ruina de esa articulación, pues cada grupo tenía y tiene su propio proyecto de poder.
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
La Jornada de Morelos - México
23 de septiembre 2007
Sunday, September 16, 2007
¿Cómo Gobernar desde las Izquierdas sin Perder el Alma?
Dos entrevistas sobre la experiencia brasileña
Primera Parte
Al igual que en México, fue el 2006 año de elecciones para muchos países de América Latina y el Caribe, entre ellos, Brasil. Fechadas para el 1° de octubre, en este país, el más grande de Suramérica, se puso en juego la continuidad de un proyecto de izquierda que mucho le costó llegar al Palacio de Planalto y que desde ahí, tuvo que enfrentar una serie de acusaciones en contra de miembros del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), involucrados en casos de corrupción. Uno de los factores que condujo al conflicto: la falta de alianzas y acuerdos para garantizarle a la ciudadanía una gobernabilidad adecuada.
A pesar de que fue necesario remover la cúpula del PT y destituir a importantes ministros involucrados en casos de corrupción, la economía brasilera sigue funcionando y la imagen del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva no fue perjudicada, como confirmó su reelección triunfante en la segunda vuelta. Sin embargo, es posible apreciar un desgaste marcado por las preocupaciones internas que ha obligado dejar de lado el rol de liderazgo que Brasil debería tener en la región.
La victoria por segunda vez en las elecciones presidenciales, fue exigua en lo que respecta al número de diputados, de senadores y de gobernadores. La coalición encabezada por el PT no ha podido remontar el 50 %, de tal modo que, para gobernar, ha tenido que ampliar la coalición incorporando al PMDB, el partido “cacha-todo” de José Sarney, único organismo tolerado durante la larga dictadura militar donde se agrupa un abigarrado conjunto de poderes locales y cacicazgos regionales. Otro cambio importante ha sido la profunda modificación de la base electoral del PT, otrora sustentada en los obreros industriales, las clases medias y los intelectuales de las regiones del sur de Brasil, las más desarrolladas económica, política y culturalmente. La reelección de Lula trajo consigo, como ya lo apuntaba Cándido Gryzybowski en la entrevista que nos concedió, una reconfiguración de la base electoral del PT hacia las regiones más pobres del Norte y el Nordeste, enclaves tradicionales de lo cacicazgos más regresivos. El gigantesco programa Bolsa Familia –calcado del mexicano Oportunidades- no es ajeno ha este cambio de la base electoral del PT.
Las entrevistas que a continuación presentamos, realizadas a fines de 2005 y principios de 2006, hasta ahora inéditas, cobran hoy actualidad con el sometimiento a juicio penal de algunos de los principales personajes del liderazgo histórico del PT, entre ellos el presidente del partido, ex-lider guerrillero y poderoso ministro de la Casa Civil –(equivalente a la Secretaria de Gobernación) José Dirceu, como ha quedado demostrado en el reciente congreso del PT celebrado hace unas semanas.
La experiencia brasileña, con todo y sus peculiaridades obvias, enfrenta dilemas que son comunes a las de la izquierda mexicana y latinoamericana en general, sobre todo cuando se ejerce el gobierno. ¿Cómo gobernar la pluralidad? ¿Cómo retomar la senda del crecimiento? ¿Cómo enfrentar adecuadamente la terrible marca de la desigualdad que afecta de manera desmedida a las grandes economías latinoamericanas? ¿Cómo devolverle a los ciudadanos seguridad en las calles y seguridad en su futuro? y ¿Cómo hacer ésto sin perder su perfil de izquierda?
Para desentrañar estos y otros problemas nos propusimos entrevistar a cuatro personajes representativos de las distintas sensibilidades de la izquierdas brasileña. En la primera entrega ofrecemos la visión del presidente del gobernante Partido de los Trabajadores Ricardo Berzoini, así como la de Cândido Grzybowski , filósofo y sociólogo, director de IBASE (Instituto Brasileiro de Acción Social y Económica) y uno de los principales promotores del del Foro Social de Porto Alegre, del Foro Social Mundial y miembro de su secretariado internacional.
HABLA RICARDO BERZOINI, PRESIDENTE DEL PARTIDO DEL TRABAJO
El Partido de los Trabajadores (PT), fundado en 1980, alcanzó el triunfo electoral a fines del 2002 de la mano de Luiz Inácio Lula da Silva después de tres intentos fallidos. Un par de años más tarde dicho partido sufriría la crisis más profunda de su historia.
Fue el 14 de mayo del 2005 cuando la revista Veja publica un video que involucra en un caso de corrupción al presidente del Partido Laborista (PTB) - partido que jugaba un papel central de gozne en la alianza de facto con el gobierno Lula -, el diputado Roberto Jefferson, el mismo que posteriormente denuncia que el PT ha sobornado durante 2 años a decenas de diputados. Así empieza el escándalo.
En los meses siguientes, comienzan a aparecer nuevos nombres con altas responsabilidades en esta red de corrupción, entre ellos Delubio Soares, entonces tesorero del PT; Marcos Valerio Fernandez, publicista que a través de su empresa de medios manejaba los sobornos; y hasta José Dirceu, el poderoso Ministro de la Presidencia y hombre clave en el triunfo electoral del PT, acusado por Jefferson de ser el “jefe de la mafia”.
Así los involucrados fueron implicados y obligados a renunciar, hasta llegar últimamente, al ex Ministro de Haciendo Antonio Palocci, quien fue acusado por la oposición de recibir comisiones cuando era Alcalde de Ribeirao Preto, lo cual le costó su puesto en el gobierno.
Empero la imagen del Presidente Lula no se ha visto dañada con esta crisis que él definió como “una puñalada por la espalda”.
Debido a la renuncia de la cúpula del PT se convocaron a elecciones internas para elegir al presidente y demás miembros de la dirección del PT. Ricardo Berzoini fue el candidato de la corriente 'Campo Mayoritario', a la cual pertenece Lula, y que dirige al PT. Berzoini fue el vice líder de la cámara de diputados por el PT y participó en varias comisiones legislativas. Ejerció la presidencia del partido en el estado de Sao Paulo entre 1999 y 2000.
Funcionario del Banco do Brasil, fue presidente del sindicato de trabajadores bancarios de Sao Paulo y luego primer presidente de la confederación nacional de trabajadores bancarios. Fue nombrado en el primer gabinete de Lula secretario del Trabajo. Recientemente en el último escándalo político fue vinculado con una red política que estaba comprando testimonios incriminadores de sus opositores políticos. Como consecuencia de esto fue alejado de la coordinación de la campaña aunque continuó dirigiendo el PT.
El último Congreso del PT, realizado acomienzos de septiembre de 2007, confirmó la influencia del presidente Lula , según la crónica de El País, al evitar mediante una resolución la discusión de la “reciente sentencia del Supremo que abre la puerta al procesamiento de dos ex dirigentes del partido”(José Dirceu y José Genoino) y otros funcionarios , lo cual abriría el camino a la división en las filas partidistas.
Las causas de la crisis
De las diversas acusaciones contra el PT. ¿Cuáles son a su juicio los errores reales en los cuales incurrieron algunos de sus miembros directivos?
--Hubo un sobredimensionamiento del partido, de su estructura y de sus obligaciones para proveer recursos financieros en apoyo a las campañas municipales del 2004. El PT creció muy rápidamente e intentó acompañar el ritmo de encarecimiento de las campañas políticas. Desmovilizó a su militancia, la cual comenzó a creer que lo más importante era el aparato profesional por sobre la movilización. Esto colocó en riesgo las finanzas del partido y la directiva estableció relaciones con personas que financiaban campañas, que se aproximan al partido por su presencia en el gobierno federal. Esto llevó a un proceso de finanzas no legalizadas, sin registro contable y con ilegalidades electorales.
¿Cuál es la estrategia para contrarrestar la mala imagen del PT que se ha trasmitido a través de los medios?
--Demostrar que no son errores del partido, sino de personas que erraron y fueron apartadas. Es una responsabilidad que nos está siendo endilgada.
¿Existe una crisis al interior del PT? De ser así, ¿cómo superarla?
--Hay una crisis motivada por esta sucesión de errores políticos graves. Por otro lado hay una disputa interna sobre la evaluación de nuestro gobierno y de nuestro proyecto. Muchas tendencias, más a la izquierda de nuestro partido, aseguran que el PT se desvió de sus estrategias y objetivos. Yo creo que el PT lidió con la realidad. El gobierno trató algo típico de quien gobernando tiene que dialogar con los mercados, con otros partidos y sin una mayoría en el Congreso, reconoce que no puede implantar un proyecto más avanzado. Por lo tanto, esta crisis que ya existe, si es administrada con competencia, puede llevarnos a construir, una propuesta de renovación política.
Desde ese punto de vista ¿por qué la gente habría de votar por Lula y por el PT otra vez?
--Por un balance positivo que se hace de quien tomó un país con una gran crisis económica y consiguió controlar la inflación, acelerar el proceso de desarrollo y crear más de 5 millones de empleos. Además tenemos una serie de programas sociales, incluyendo Bolsa Familia, que le dan consistencia a una estrategia social más grande.
Basado en estos logros elaboraremos un programa de gobierno que sirva para mostrar lo que se ha hecho y qué se puede hacer en un segundo mandato, con una buena situación, la cual fue construida por este gobierno, que tiene la autoridad para presentar un programa que lleve a avanzar más en los próximos 4 años.
Considerando el complicado y volátil apoyo parlamentario que Lula ha tenido hasta el momento, el cual ha dificultado enormemente su gestión y en la eventualidad de que sea reelecto, ¿cómo se podría asegurar una mejor gobernabilidad?
--En primer lugar, la reelección depende de que el pueblo lo refrende con su voto para que continúe 4 años más en el gobierno. En segundo lugar, en la medida que la campaña genere un debate con la población será posible trasmitir el mensaje que no solo se trata de votar por el presidente, sino también de asegurar una base parlamentaria alineada con los objetivos del programa de gobierno. Y en tercer lugar, reconocer que en Brasil, con el actual sistema de partidos, difícilmente algún partido tendrá la mayoría en el parlamento y que, tomando en cuenta la experiencia reciente, la gobernabilidad se construye a través de acuerdos políticos transparentes, con base programática y evitando acuerdos que involucren financiamientos de campaña entre partidos. Cada partido debe cuidar su financiamiento. El acuerdo político del parlamento tiene que ser absolutamente transparente, sin ningún tipo de margen para zonas sombrías o elementos que después puedan llevar a desvíos éticos o ilegalidades electorales.
Considerando la necesidad de una coalición política estable en Brasil para gobernar, ¿por qué nunca se dio una alianza del PT con el PSDB? ¿Es posible que esto ocurra en un futuro?
--Porque la historia nos colocó en campos opuestos. La verdad es que el PT y el PSDB tenían hasta 1993 una proximidad política en varios temas. Con la elección de Fernando Henrique Cardoso en 1994 y con el tipo de programa de privatizaciones y tendencia a menores regulaciones que Fernando Henrique Cardoso ofreció como programa de gobierno, el PT y PSDB (Partido Socialdemócrata Brasileño) fueron distanciándose cada vez más. Inclusive en la convivencia en el parlamento, el PSDB no se allanó para un proceso de negociación con la oposición, en la época liderada por el PT, el cual hubiera llevado un proceso de entendimiento más republicano, más democrático dentro del parlamento. Hoy existe una gran dificultad que tiende a tornarse insuperable, porque en elecciones siempre se pretende posicionar por separado el proyecto del PSDB y el del PT, lo que dificulta una política de alianzas.
¿Considera que ha fracaso el proyecto de izquierda en Brasil? ¿Cuáles son las nuevas propuestas para su futuro?
--Mi evaluación es que la izquierda brasilera está en un momento de desafío. Sufrió un proceso de desgaste con esta crisis, pero por otro lado tiene un patrimonio de realizaciones que mostrar y puede enfrentar políticamente el proceso electoral con base en el diálogo. La gran realización fue hecha con el proyecto del Presidente Lula y la posibilidad de dar continuidad y profundizar los cambios está en acelerar el proceso a partir del 2007.
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
La Jornada de Morelos - México
16 de septiembre 2007
Primera Parte
Al igual que en México, fue el 2006 año de elecciones para muchos países de América Latina y el Caribe, entre ellos, Brasil. Fechadas para el 1° de octubre, en este país, el más grande de Suramérica, se puso en juego la continuidad de un proyecto de izquierda que mucho le costó llegar al Palacio de Planalto y que desde ahí, tuvo que enfrentar una serie de acusaciones en contra de miembros del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), involucrados en casos de corrupción. Uno de los factores que condujo al conflicto: la falta de alianzas y acuerdos para garantizarle a la ciudadanía una gobernabilidad adecuada.
A pesar de que fue necesario remover la cúpula del PT y destituir a importantes ministros involucrados en casos de corrupción, la economía brasilera sigue funcionando y la imagen del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva no fue perjudicada, como confirmó su reelección triunfante en la segunda vuelta. Sin embargo, es posible apreciar un desgaste marcado por las preocupaciones internas que ha obligado dejar de lado el rol de liderazgo que Brasil debería tener en la región.
La victoria por segunda vez en las elecciones presidenciales, fue exigua en lo que respecta al número de diputados, de senadores y de gobernadores. La coalición encabezada por el PT no ha podido remontar el 50 %, de tal modo que, para gobernar, ha tenido que ampliar la coalición incorporando al PMDB, el partido “cacha-todo” de José Sarney, único organismo tolerado durante la larga dictadura militar donde se agrupa un abigarrado conjunto de poderes locales y cacicazgos regionales. Otro cambio importante ha sido la profunda modificación de la base electoral del PT, otrora sustentada en los obreros industriales, las clases medias y los intelectuales de las regiones del sur de Brasil, las más desarrolladas económica, política y culturalmente. La reelección de Lula trajo consigo, como ya lo apuntaba Cándido Gryzybowski en la entrevista que nos concedió, una reconfiguración de la base electoral del PT hacia las regiones más pobres del Norte y el Nordeste, enclaves tradicionales de lo cacicazgos más regresivos. El gigantesco programa Bolsa Familia –calcado del mexicano Oportunidades- no es ajeno ha este cambio de la base electoral del PT.
Las entrevistas que a continuación presentamos, realizadas a fines de 2005 y principios de 2006, hasta ahora inéditas, cobran hoy actualidad con el sometimiento a juicio penal de algunos de los principales personajes del liderazgo histórico del PT, entre ellos el presidente del partido, ex-lider guerrillero y poderoso ministro de la Casa Civil –(equivalente a la Secretaria de Gobernación) José Dirceu, como ha quedado demostrado en el reciente congreso del PT celebrado hace unas semanas.
La experiencia brasileña, con todo y sus peculiaridades obvias, enfrenta dilemas que son comunes a las de la izquierda mexicana y latinoamericana en general, sobre todo cuando se ejerce el gobierno. ¿Cómo gobernar la pluralidad? ¿Cómo retomar la senda del crecimiento? ¿Cómo enfrentar adecuadamente la terrible marca de la desigualdad que afecta de manera desmedida a las grandes economías latinoamericanas? ¿Cómo devolverle a los ciudadanos seguridad en las calles y seguridad en su futuro? y ¿Cómo hacer ésto sin perder su perfil de izquierda?
Para desentrañar estos y otros problemas nos propusimos entrevistar a cuatro personajes representativos de las distintas sensibilidades de la izquierdas brasileña. En la primera entrega ofrecemos la visión del presidente del gobernante Partido de los Trabajadores Ricardo Berzoini, así como la de Cândido Grzybowski , filósofo y sociólogo, director de IBASE (Instituto Brasileiro de Acción Social y Económica) y uno de los principales promotores del del Foro Social de Porto Alegre, del Foro Social Mundial y miembro de su secretariado internacional.
HABLA RICARDO BERZOINI, PRESIDENTE DEL PARTIDO DEL TRABAJO
El Partido de los Trabajadores (PT), fundado en 1980, alcanzó el triunfo electoral a fines del 2002 de la mano de Luiz Inácio Lula da Silva después de tres intentos fallidos. Un par de años más tarde dicho partido sufriría la crisis más profunda de su historia.
Fue el 14 de mayo del 2005 cuando la revista Veja publica un video que involucra en un caso de corrupción al presidente del Partido Laborista (PTB) - partido que jugaba un papel central de gozne en la alianza de facto con el gobierno Lula -, el diputado Roberto Jefferson, el mismo que posteriormente denuncia que el PT ha sobornado durante 2 años a decenas de diputados. Así empieza el escándalo.
En los meses siguientes, comienzan a aparecer nuevos nombres con altas responsabilidades en esta red de corrupción, entre ellos Delubio Soares, entonces tesorero del PT; Marcos Valerio Fernandez, publicista que a través de su empresa de medios manejaba los sobornos; y hasta José Dirceu, el poderoso Ministro de la Presidencia y hombre clave en el triunfo electoral del PT, acusado por Jefferson de ser el “jefe de la mafia”.
Así los involucrados fueron implicados y obligados a renunciar, hasta llegar últimamente, al ex Ministro de Haciendo Antonio Palocci, quien fue acusado por la oposición de recibir comisiones cuando era Alcalde de Ribeirao Preto, lo cual le costó su puesto en el gobierno.
Empero la imagen del Presidente Lula no se ha visto dañada con esta crisis que él definió como “una puñalada por la espalda”.
Debido a la renuncia de la cúpula del PT se convocaron a elecciones internas para elegir al presidente y demás miembros de la dirección del PT. Ricardo Berzoini fue el candidato de la corriente 'Campo Mayoritario', a la cual pertenece Lula, y que dirige al PT. Berzoini fue el vice líder de la cámara de diputados por el PT y participó en varias comisiones legislativas. Ejerció la presidencia del partido en el estado de Sao Paulo entre 1999 y 2000.
Funcionario del Banco do Brasil, fue presidente del sindicato de trabajadores bancarios de Sao Paulo y luego primer presidente de la confederación nacional de trabajadores bancarios. Fue nombrado en el primer gabinete de Lula secretario del Trabajo. Recientemente en el último escándalo político fue vinculado con una red política que estaba comprando testimonios incriminadores de sus opositores políticos. Como consecuencia de esto fue alejado de la coordinación de la campaña aunque continuó dirigiendo el PT.
El último Congreso del PT, realizado acomienzos de septiembre de 2007, confirmó la influencia del presidente Lula , según la crónica de El País, al evitar mediante una resolución la discusión de la “reciente sentencia del Supremo que abre la puerta al procesamiento de dos ex dirigentes del partido”(José Dirceu y José Genoino) y otros funcionarios , lo cual abriría el camino a la división en las filas partidistas.
Las causas de la crisis
De las diversas acusaciones contra el PT. ¿Cuáles son a su juicio los errores reales en los cuales incurrieron algunos de sus miembros directivos?
--Hubo un sobredimensionamiento del partido, de su estructura y de sus obligaciones para proveer recursos financieros en apoyo a las campañas municipales del 2004. El PT creció muy rápidamente e intentó acompañar el ritmo de encarecimiento de las campañas políticas. Desmovilizó a su militancia, la cual comenzó a creer que lo más importante era el aparato profesional por sobre la movilización. Esto colocó en riesgo las finanzas del partido y la directiva estableció relaciones con personas que financiaban campañas, que se aproximan al partido por su presencia en el gobierno federal. Esto llevó a un proceso de finanzas no legalizadas, sin registro contable y con ilegalidades electorales.
¿Cuál es la estrategia para contrarrestar la mala imagen del PT que se ha trasmitido a través de los medios?
--Demostrar que no son errores del partido, sino de personas que erraron y fueron apartadas. Es una responsabilidad que nos está siendo endilgada.
¿Existe una crisis al interior del PT? De ser así, ¿cómo superarla?
--Hay una crisis motivada por esta sucesión de errores políticos graves. Por otro lado hay una disputa interna sobre la evaluación de nuestro gobierno y de nuestro proyecto. Muchas tendencias, más a la izquierda de nuestro partido, aseguran que el PT se desvió de sus estrategias y objetivos. Yo creo que el PT lidió con la realidad. El gobierno trató algo típico de quien gobernando tiene que dialogar con los mercados, con otros partidos y sin una mayoría en el Congreso, reconoce que no puede implantar un proyecto más avanzado. Por lo tanto, esta crisis que ya existe, si es administrada con competencia, puede llevarnos a construir, una propuesta de renovación política.
Desde ese punto de vista ¿por qué la gente habría de votar por Lula y por el PT otra vez?
--Por un balance positivo que se hace de quien tomó un país con una gran crisis económica y consiguió controlar la inflación, acelerar el proceso de desarrollo y crear más de 5 millones de empleos. Además tenemos una serie de programas sociales, incluyendo Bolsa Familia, que le dan consistencia a una estrategia social más grande.
Basado en estos logros elaboraremos un programa de gobierno que sirva para mostrar lo que se ha hecho y qué se puede hacer en un segundo mandato, con una buena situación, la cual fue construida por este gobierno, que tiene la autoridad para presentar un programa que lleve a avanzar más en los próximos 4 años.
Considerando el complicado y volátil apoyo parlamentario que Lula ha tenido hasta el momento, el cual ha dificultado enormemente su gestión y en la eventualidad de que sea reelecto, ¿cómo se podría asegurar una mejor gobernabilidad?
--En primer lugar, la reelección depende de que el pueblo lo refrende con su voto para que continúe 4 años más en el gobierno. En segundo lugar, en la medida que la campaña genere un debate con la población será posible trasmitir el mensaje que no solo se trata de votar por el presidente, sino también de asegurar una base parlamentaria alineada con los objetivos del programa de gobierno. Y en tercer lugar, reconocer que en Brasil, con el actual sistema de partidos, difícilmente algún partido tendrá la mayoría en el parlamento y que, tomando en cuenta la experiencia reciente, la gobernabilidad se construye a través de acuerdos políticos transparentes, con base programática y evitando acuerdos que involucren financiamientos de campaña entre partidos. Cada partido debe cuidar su financiamiento. El acuerdo político del parlamento tiene que ser absolutamente transparente, sin ningún tipo de margen para zonas sombrías o elementos que después puedan llevar a desvíos éticos o ilegalidades electorales.
Considerando la necesidad de una coalición política estable en Brasil para gobernar, ¿por qué nunca se dio una alianza del PT con el PSDB? ¿Es posible que esto ocurra en un futuro?
--Porque la historia nos colocó en campos opuestos. La verdad es que el PT y el PSDB tenían hasta 1993 una proximidad política en varios temas. Con la elección de Fernando Henrique Cardoso en 1994 y con el tipo de programa de privatizaciones y tendencia a menores regulaciones que Fernando Henrique Cardoso ofreció como programa de gobierno, el PT y PSDB (Partido Socialdemócrata Brasileño) fueron distanciándose cada vez más. Inclusive en la convivencia en el parlamento, el PSDB no se allanó para un proceso de negociación con la oposición, en la época liderada por el PT, el cual hubiera llevado un proceso de entendimiento más republicano, más democrático dentro del parlamento. Hoy existe una gran dificultad que tiende a tornarse insuperable, porque en elecciones siempre se pretende posicionar por separado el proyecto del PSDB y el del PT, lo que dificulta una política de alianzas.
¿Considera que ha fracaso el proyecto de izquierda en Brasil? ¿Cuáles son las nuevas propuestas para su futuro?
--Mi evaluación es que la izquierda brasilera está en un momento de desafío. Sufrió un proceso de desgaste con esta crisis, pero por otro lado tiene un patrimonio de realizaciones que mostrar y puede enfrentar políticamente el proceso electoral con base en el diálogo. La gran realización fue hecha con el proyecto del Presidente Lula y la posibilidad de dar continuidad y profundizar los cambios está en acelerar el proceso a partir del 2007.
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
La Jornada de Morelos - México
16 de septiembre 2007
Thursday, August 23, 2007
Mar Común
En medio de la reconstrucción debido al fuerte terremoto que los azotó, muchos juristas peruanos preparan sus mejores argumentos para ganar unos cuantos kilómetros cuadrados de mar. Por otra parte, los chilenos silenciosos están con el mismo trabajo. Seguro la literatura y retórica los llevarán a presentar discursos de una extraordinaria calidad histórica, pero cuando el objetivo es dejar contento al sector más retrógradamente patriota, lamentablemente no es posible exponer los conceptos que realmente puedan construir una verdadera integración.
La historia cuenta lo que los lectores quieren leer. El pasado de encuentros y desencuentros entre Chile y Perú ha estado marcado por la subjetividad a la hora de interpretar los hechos. Los libros de historia, hoy más que nunca, están ahogados en un relativismo proporcionado por sus propios lectores. Mientras en Chile se fomenta la soberbia y desprecio por sus vecinos norteños, luego de haber ganado la Guerra del Pacífico, en Perú se alimenta el resentimiento y las ganas de cobrar una venganza.
Esta actitud es la que fomenta las rivalidades y desprecios mutuos. Un amor a la patria explicado a partir del odio a los vecinos. O quizás, un patriotismo duro que no es capaz de posicionarse después del concepto de humanidad.
Cuando se está bajo en las encuestas, una eficaz regla en la política es recurrir al nacionalismo. Según la Compañía Peruana de Investigación de Mercados, Alan García se encuentra con el más bajo nivel de aprobación desde que asumió. El Presidente no supera el 35%, lo cual sumado al 54,6% de desaprobación, obliga al mandatario a sacrificar la construcción de buenas relaciones con Chile a cambio de intentar repuntar en los sondeos. La estrategia: darle al pueblo lo que quiere, antes de que más peruanos prefieran el nacionalismo del líder de la oposición, Ollanta Humala.
Por su parte Chile no ha cambiado y no muestra ni una señal de que cambiará su posición al respecto. Para los chilenos no hay nada en discusión. La soberbia es aberrante. Se sabe que este conflicto se arrastra desde años y los gobiernos de la alianza de centro izquierda, llamada Concertación, se han despreocupado de la relación con sus vecinos, a cambio de centrar sus esfuerzos en entablar buenas relaciones económicas con prósperos países, los cuales terminan en la firma de tratados de libre comercio.
En conclusión: Por una parte estamos frente a un conflicto que se explica gracias a una necesidad política interna del Presidente Alan García para repuntar en las encuestas. Según Oscar Wilde, el “patriotismo es la virtud de los depravados”, pero está claro que muchas veces ayuda cuando se está en apuros numéricos. Ahora, seguro el programa gubernamental “Construyendo Perú”, luego del desastre producido por el terremoto, será un aporte en esta misma línea.
Por otro lado, Chile fue y sigue siendo un mal ganador de la Guerra del Pacífico. Un hecho que se explica desde la enseñanza que se entrega en las escuelas, punto clave en donde comienza el desprecio.
Chile y Perú, así como los otros países de la Región, deben apuntar hacia una integración, la cual no significa quitar ni ceder territorios soberanos, sino que más bien buscar puntos de encuentro en donde el tema de discusión no sea el lugar y ancho de la línea que separa a los países, sino las oportunidades de crecimiento y desarrollo que se pueden fomentar a través del trabajo conjunto.
Estoy seguro que antes de modificar los mapas, el desafío integrador en América Latina debe estar en, por ejemplo, incrementar el intercambio de políticas y experiencias que beneficien a todos los ciudadanos y mejoren la distribución de los ingresos; fomentar los mecanismo por los cuales más estudiantes puedan desarrollarse en otros países latinoamericanos; hacer crecer las oportunidades de trabajo, entre otras medidas. Solo así las fronteras dejarán de ser un tema de discusión.
El Diario de Nueva York
23 de agosto 2007
La historia cuenta lo que los lectores quieren leer. El pasado de encuentros y desencuentros entre Chile y Perú ha estado marcado por la subjetividad a la hora de interpretar los hechos. Los libros de historia, hoy más que nunca, están ahogados en un relativismo proporcionado por sus propios lectores. Mientras en Chile se fomenta la soberbia y desprecio por sus vecinos norteños, luego de haber ganado la Guerra del Pacífico, en Perú se alimenta el resentimiento y las ganas de cobrar una venganza.
Esta actitud es la que fomenta las rivalidades y desprecios mutuos. Un amor a la patria explicado a partir del odio a los vecinos. O quizás, un patriotismo duro que no es capaz de posicionarse después del concepto de humanidad.
Cuando se está bajo en las encuestas, una eficaz regla en la política es recurrir al nacionalismo. Según la Compañía Peruana de Investigación de Mercados, Alan García se encuentra con el más bajo nivel de aprobación desde que asumió. El Presidente no supera el 35%, lo cual sumado al 54,6% de desaprobación, obliga al mandatario a sacrificar la construcción de buenas relaciones con Chile a cambio de intentar repuntar en los sondeos. La estrategia: darle al pueblo lo que quiere, antes de que más peruanos prefieran el nacionalismo del líder de la oposición, Ollanta Humala.
Por su parte Chile no ha cambiado y no muestra ni una señal de que cambiará su posición al respecto. Para los chilenos no hay nada en discusión. La soberbia es aberrante. Se sabe que este conflicto se arrastra desde años y los gobiernos de la alianza de centro izquierda, llamada Concertación, se han despreocupado de la relación con sus vecinos, a cambio de centrar sus esfuerzos en entablar buenas relaciones económicas con prósperos países, los cuales terminan en la firma de tratados de libre comercio.
En conclusión: Por una parte estamos frente a un conflicto que se explica gracias a una necesidad política interna del Presidente Alan García para repuntar en las encuestas. Según Oscar Wilde, el “patriotismo es la virtud de los depravados”, pero está claro que muchas veces ayuda cuando se está en apuros numéricos. Ahora, seguro el programa gubernamental “Construyendo Perú”, luego del desastre producido por el terremoto, será un aporte en esta misma línea.
Por otro lado, Chile fue y sigue siendo un mal ganador de la Guerra del Pacífico. Un hecho que se explica desde la enseñanza que se entrega en las escuelas, punto clave en donde comienza el desprecio.
Chile y Perú, así como los otros países de la Región, deben apuntar hacia una integración, la cual no significa quitar ni ceder territorios soberanos, sino que más bien buscar puntos de encuentro en donde el tema de discusión no sea el lugar y ancho de la línea que separa a los países, sino las oportunidades de crecimiento y desarrollo que se pueden fomentar a través del trabajo conjunto.
Estoy seguro que antes de modificar los mapas, el desafío integrador en América Latina debe estar en, por ejemplo, incrementar el intercambio de políticas y experiencias que beneficien a todos los ciudadanos y mejoren la distribución de los ingresos; fomentar los mecanismo por los cuales más estudiantes puedan desarrollarse en otros países latinoamericanos; hacer crecer las oportunidades de trabajo, entre otras medidas. Solo así las fronteras dejarán de ser un tema de discusión.
El Diario de Nueva York
23 de agosto 2007
Wednesday, July 18, 2007
Nueva Fuerza en Venezuela
Ya se cumplen dos meses del cierre de RCTV y las consecuencias de esta arbitraria decisión todavía siguen candentes en Venezuela. Especialmente cuando a partir de este momento, la popularidad del Presidente Hugo Chávez ha caído dramáticamente. Permaneciendo todavía sobre el 50%, pero de todas formas, en su nivel más bajo. Para entender mejor el proceso y las causas, revisemos rápidamente los antecedentes.
El Presidente venezolano, luego de ganarle a la oposición y a los medios que se encontraban en su contra, alcanzó finalmente el Palacio de Miraflores, y desde ahí, se encargó de romper con el sistema de partidos políticos. Quienes están a su favor, no tenían más opción que seguir al carismático líder y vocero de su propio gobierno. Y por otra parte, a la Oposición se le hizo imprescindible esconder sus credenciales anti-chavistas, ya que de lo contrario podrían pasar a engrosar la lista Tascón, una base de datos con todos los nombres de quienes firmaron para solicitar el referendo revocatorio presidencial y que sirve como herramienta para la persecución política en Venezuela.
Con esta ruptura del sistema de partidos políticos, fueron los medios de comunicación los que comenzaron a representar el vínculo entre el gobierno y la ciudadanía, elemento que inevitablemente estorba el buen trabajo periodístico, sobre todo cuando por lo general son solamente los medios pro-chavistas los únicos invitados a cubrir la agenda del Presidente.
Este contexto político – social nos lleva a una situación mucho más grave de lo que a simple vista se puede apreciar. Cerrar hoy a un medio de comunicación es equivalente a clausurar a un partido político. Un verdadero atentado a la libertad de expresión y una amenaza a la libertad de agrupación. Pero Chávez no contaba con un nuevo e importante factor en juego: los jóvenes.
Son miles los universitarios que le están tomando el gusto a usar las calles como medio de expresión. “Nosotros no somos un partido político, sino estudiantes que defendemos los intereses de la sociedad civil”, señaló a un medio europeo la venezolana Lisa Vásquez de 19 años, es decir, una mujer que tenía 11 años cuando Chávez llegó al poder, momento en el cual no tenía nada que decir al respecto, pero hoy sí, y forma parte de una fuerte voz de lucha por la libertad de expresión, que podría representar un factor desequilibrante en el futuro de Venezuela.
En conclusión: la experiencia reciente de países como Chile donde se demostró la fuerza que pueden llegar a tener los estudiantes cuando se organizan en función de un objetivo común, sirve para estar alerta y seguir muy de cerca los movimientos de los jóvenes venezolanos.
Es de esperar que el cierre de RCTV no sea recordado como el día en que la censura llegó a los medios de comunicación, sino como el momento en que se gestó una nueva fuerza en Venezuela, que lleve a mejorar la calidad política del país y beneficie a todos los venezolanos.
Lucas Silva Wood es un periodista radicado en la Ciudad de México.
El Diario de Nueva York
18 de julio 2007
El Presidente venezolano, luego de ganarle a la oposición y a los medios que se encontraban en su contra, alcanzó finalmente el Palacio de Miraflores, y desde ahí, se encargó de romper con el sistema de partidos políticos. Quienes están a su favor, no tenían más opción que seguir al carismático líder y vocero de su propio gobierno. Y por otra parte, a la Oposición se le hizo imprescindible esconder sus credenciales anti-chavistas, ya que de lo contrario podrían pasar a engrosar la lista Tascón, una base de datos con todos los nombres de quienes firmaron para solicitar el referendo revocatorio presidencial y que sirve como herramienta para la persecución política en Venezuela.
Con esta ruptura del sistema de partidos políticos, fueron los medios de comunicación los que comenzaron a representar el vínculo entre el gobierno y la ciudadanía, elemento que inevitablemente estorba el buen trabajo periodístico, sobre todo cuando por lo general son solamente los medios pro-chavistas los únicos invitados a cubrir la agenda del Presidente.
Este contexto político – social nos lleva a una situación mucho más grave de lo que a simple vista se puede apreciar. Cerrar hoy a un medio de comunicación es equivalente a clausurar a un partido político. Un verdadero atentado a la libertad de expresión y una amenaza a la libertad de agrupación. Pero Chávez no contaba con un nuevo e importante factor en juego: los jóvenes.
Son miles los universitarios que le están tomando el gusto a usar las calles como medio de expresión. “Nosotros no somos un partido político, sino estudiantes que defendemos los intereses de la sociedad civil”, señaló a un medio europeo la venezolana Lisa Vásquez de 19 años, es decir, una mujer que tenía 11 años cuando Chávez llegó al poder, momento en el cual no tenía nada que decir al respecto, pero hoy sí, y forma parte de una fuerte voz de lucha por la libertad de expresión, que podría representar un factor desequilibrante en el futuro de Venezuela.
En conclusión: la experiencia reciente de países como Chile donde se demostró la fuerza que pueden llegar a tener los estudiantes cuando se organizan en función de un objetivo común, sirve para estar alerta y seguir muy de cerca los movimientos de los jóvenes venezolanos.
Es de esperar que el cierre de RCTV no sea recordado como el día en que la censura llegó a los medios de comunicación, sino como el momento en que se gestó una nueva fuerza en Venezuela, que lleve a mejorar la calidad política del país y beneficie a todos los venezolanos.
Lucas Silva Wood es un periodista radicado en la Ciudad de México.
El Diario de Nueva York
18 de julio 2007
Thursday, May 31, 2007
Oposición Carente de Proposición
Días antes de la rendición de cuenta de la Presidenta Bachelet ante el Congreso Pleno y para todos los chilenos, no se hicieron esperar los duros comentarios de los diputados Darío Paya y Marcelo Forni, los cuales puede que no representen la visión de la Oposición completa, pero sí éstas vuelven a caer en el mismo error de siempre. La actitud detrás de las palabras.
Las críticas de los diputados se pasearon por todos los temas candentes del último año. Sus declaraciones fueron simplemente una evaluación personal de cómo ha actuado el Gobierno en los últimos 12 meses. Muchos podrán estar de acuerdo con el análisis de los diputados de la UDI. Muchos otros podrán estar en descuerdo. Lo que está claro es que nada nuevo se está diciendo.
Los diputados Paya y Forni, pertenecientes a la Oposición, tuvieron la notable habilidad de tocar, uno por uno, los problemas más importantes. No se les escapó el conflicto de los estudiantes, la mala educación, la desigualdad persistente y la falta de liderazgo de la Presidenta. En una casi rendición de cuentas de la UDI, éstos aprovechan estratégicamente su espacio para no hacer más que una critica destructiva a la Concertación y a Bachelet, dándome pie para hacer una pequeña reflexión sobre sus estrategias y tácticas.
Ser la Presidenta de todos los chilenos significa también ser la Presidenta de aquellos ciudadanos que integran la Oposición. La construcción de un país mejor no es tarea solamente de quienes están en el Gobierno. Éste ideal debe ser un proyecto común, el cual no necesariamente se refiere a que todos estén de acuerdo en las mismas ideas, sino que a partir del diálogo y de las discrepancias es como surge una visión de país que luego se plasma en políticas y acciones que benefician a todos los chilenos.
Es claro que en política si no se está a la ofensiva, se está a la defensiva. Me parece excepcional la estrategia comunicacional de la UDI de hacer una analogía con las palabras “rendición de cuentas” y “contar cuentos”. Realmente se nota una creatividad de sus expertos comunicólogos, pero ciertamente sus triunfos podrían ser menos infantiles si es que tuvieran la capacidad de ir un poco más allá y pensar por un momento en el Chile que quieren construir.
En conclusión: Si bien muchos estamos de acuerdo con que el pasado fue un año políticamente difícil para la Concertación y para Bachelet, el contexto ha sido muy mal aprovechado por los partidos de la derecha, quienes siguen posicionando su nombre como la “Oposición” en vez de adoptar una actitud que los lleva a construir una “Proposición” en función de un Chile mejor.
Es lamentable y evidente la ansiedad de la derecha por alcanzar el poder, pero afortunadamente hoy la ciudadanía no le entrega su voto a cualquiera. Los votantes no irán a las urnas a elegir a quien critique más, ni a quien tenga la capacidad de destruir al otro, sino que irán a levantar aquellas propuestas que realmente vayan en beneficio de construir aquel, quizás ambiguo, pero al fin y al cabo sueño de un mejor país.
Diputados Paya y Forni, a mí también me gustan los juegos de palabra y siento que cambiar la actitud de “oposición” por una que apunte hacia la “proposición” puede ser una idea un poco más constructiva para el país y seguro políticamente más rentable para sus intereses.
La Nación - Chile
31 de mayo 2007
Las críticas de los diputados se pasearon por todos los temas candentes del último año. Sus declaraciones fueron simplemente una evaluación personal de cómo ha actuado el Gobierno en los últimos 12 meses. Muchos podrán estar de acuerdo con el análisis de los diputados de la UDI. Muchos otros podrán estar en descuerdo. Lo que está claro es que nada nuevo se está diciendo.
Los diputados Paya y Forni, pertenecientes a la Oposición, tuvieron la notable habilidad de tocar, uno por uno, los problemas más importantes. No se les escapó el conflicto de los estudiantes, la mala educación, la desigualdad persistente y la falta de liderazgo de la Presidenta. En una casi rendición de cuentas de la UDI, éstos aprovechan estratégicamente su espacio para no hacer más que una critica destructiva a la Concertación y a Bachelet, dándome pie para hacer una pequeña reflexión sobre sus estrategias y tácticas.
Ser la Presidenta de todos los chilenos significa también ser la Presidenta de aquellos ciudadanos que integran la Oposición. La construcción de un país mejor no es tarea solamente de quienes están en el Gobierno. Éste ideal debe ser un proyecto común, el cual no necesariamente se refiere a que todos estén de acuerdo en las mismas ideas, sino que a partir del diálogo y de las discrepancias es como surge una visión de país que luego se plasma en políticas y acciones que benefician a todos los chilenos.
Es claro que en política si no se está a la ofensiva, se está a la defensiva. Me parece excepcional la estrategia comunicacional de la UDI de hacer una analogía con las palabras “rendición de cuentas” y “contar cuentos”. Realmente se nota una creatividad de sus expertos comunicólogos, pero ciertamente sus triunfos podrían ser menos infantiles si es que tuvieran la capacidad de ir un poco más allá y pensar por un momento en el Chile que quieren construir.
En conclusión: Si bien muchos estamos de acuerdo con que el pasado fue un año políticamente difícil para la Concertación y para Bachelet, el contexto ha sido muy mal aprovechado por los partidos de la derecha, quienes siguen posicionando su nombre como la “Oposición” en vez de adoptar una actitud que los lleva a construir una “Proposición” en función de un Chile mejor.
Es lamentable y evidente la ansiedad de la derecha por alcanzar el poder, pero afortunadamente hoy la ciudadanía no le entrega su voto a cualquiera. Los votantes no irán a las urnas a elegir a quien critique más, ni a quien tenga la capacidad de destruir al otro, sino que irán a levantar aquellas propuestas que realmente vayan en beneficio de construir aquel, quizás ambiguo, pero al fin y al cabo sueño de un mejor país.
Diputados Paya y Forni, a mí también me gustan los juegos de palabra y siento que cambiar la actitud de “oposición” por una que apunte hacia la “proposición” puede ser una idea un poco más constructiva para el país y seguro políticamente más rentable para sus intereses.
La Nación - Chile
31 de mayo 2007
Wednesday, May 09, 2007
Visión de 360 Grados
Rapa Nui o Isla de Pascua. Uno de los poco lugares en el mundo en donde es posible encontrar un recibimiento tan especial. Basta solamente bajarse del avión, entrar al aeropuerto y ya comienza el primer acercamiento con los isleños, a través del regalo de un collar que desde ese día marca tu pasada por la Isla.
En mi calidad de apasionado por conocer nuevos lugares y realidades, me llamó mucho la atención la calurosa acogida a los desconocidos. Fueron pocos los pasos ya fuera del aeropuerto para que se acercaran diferentes personas para invitarme a mí y a mis acompañantes, a recorrer la isla y a en definitiva empaparse con esta cultura de cientos de años, parte del Estado chileno y que muchas veces representa un mundo desconocido para nuestros compatriotas, quienes más allá de asociar a la Isla con una botella de pisco con un moai, mucha idea no se tiene de este lugar.
Es curioso y a la vez muy interesante que a menos de un día de estar por primera vez en Isla de Pascua, ya estábamos en la plaza principal, almorzando un curanto con toda la gente del pueblo. Solo tuvimos que llevar nuestra hoja de plátano para usarla como plato, una botella de vino en agradecimiento y sentados en el pasto, comiendo con la mano, comenzamos a conocer a este singular pueblo. Una situación capaz de dejar perplejo a cualquiera. Solo basta imaginarse visitar por primera vez cualquier otro lugar turístico de Chile y verse al primer día comiendo y conversando con la gente del pueblo. Algo poco frecuente.
Rapa Nui no tiene semáforos. Tampoco grandes construcciones. Uno puede visitar los diferentes moais de la Isla, los mismos que hoy están de candidatos a formar parte del selecto grupo de las 7 maravillas del mundo, y no hay ni un resort a su lado. Ni una tienda comercial, ni tampoco vendedores correteando a los turistas para que les compren algún souvenir. Simplemente uno se encuentra con los monumentos y un pequeño pedazo de madera que explica el nombre y una breve historia de lo que se está presenciando.
Pero detrás de esta simpleza para conservar sus monumentos, sumado a la gran hospitalidad hacia quienes visitan la Isla, se esconde un tremendo resentimiento. Los rapa nui son también chilenos, pero hablan de su país como algo lejano y muchas veces con un toque de desprecio. Claro, fueron los chilenos quienes llegaron a la isla y a punta de fusiles reordenaron el sistema tribal que imperaba. Luego, a partir de un acuerdo de caballeros, Rapa Nui procedió a conceder su soberanía al Estado chileno.
En una entrevista que tuve con el Alcalde de Isla de Pascua, el democratacristiano Pedro Pablo Edmunds Paoa, me comentó que ellos sí han cumplido con su parte del acuerdo, pero Chile no. Por lo mismo, los rapa nui reclaman mayor respeto a su cultura, lo cual no es más ni menos que mayor autonomía para decidir ellos el rumbo de su desarrollo y evolución.
Por otra parte, insistiéndole al alcalde, le pregunté cómo se podría lograr una mayor integración entre Chile continental e Isla de Pascua. Su respuesta fue certera: “matando a todos los Rapa Nui”, argumentando en seguida que no habrá ni una posibilidad de que Chile pueda cambiar la idiosincrasia, sistemas y visión de la vida que tienen los pascuenses.
En conclusión: Rapa Nui hoy, a través de su alcalde, tiene una interesante oferta al Gobierno de Chile, la cual apunta a la idea de potencia la isla como centro de reuniones internacionales, y centro de investigación científica. Una iniciativa que puede ser tremendamente beneficiosa para las dos partes y que realmente significa un acercamiento, pero que claramente tiene que estar basada en un acuerdo que apunte hacia la integración.
Por otra parte, no solo con Isla de Pascua, sino con todo el país, el gobierno de la Concertación tiene la dura misión de profundizar aún más su democracia territorial. No es aceptable el nivel de centralización con el que se cuenta. Fomentar la participación ciudadana es un buen avance, pero no debemos olvidar que esa idea viene de un diagnóstico que habla sobre las ganas de los chilenos por ser partícipes y dueños de su futuro, independiente del lugar de Chile en donde vivan.
La extrema centralización, ese acaparamiento de poder en pocas manos debe cambiar. Creo que sería recomendable que en su próximo viaje a Rapa Nui, las autoridades gubernamentales de Chile, visitaran el volcán Terevaka y pudieran apreciar desde la cima la espectacular vista que muestra 360 grados de horizonte y darse cuenta de que es eso lo que se necesita dentro del propio país.
La Nación - Chile
09 de mayo 2007
En mi calidad de apasionado por conocer nuevos lugares y realidades, me llamó mucho la atención la calurosa acogida a los desconocidos. Fueron pocos los pasos ya fuera del aeropuerto para que se acercaran diferentes personas para invitarme a mí y a mis acompañantes, a recorrer la isla y a en definitiva empaparse con esta cultura de cientos de años, parte del Estado chileno y que muchas veces representa un mundo desconocido para nuestros compatriotas, quienes más allá de asociar a la Isla con una botella de pisco con un moai, mucha idea no se tiene de este lugar.
Es curioso y a la vez muy interesante que a menos de un día de estar por primera vez en Isla de Pascua, ya estábamos en la plaza principal, almorzando un curanto con toda la gente del pueblo. Solo tuvimos que llevar nuestra hoja de plátano para usarla como plato, una botella de vino en agradecimiento y sentados en el pasto, comiendo con la mano, comenzamos a conocer a este singular pueblo. Una situación capaz de dejar perplejo a cualquiera. Solo basta imaginarse visitar por primera vez cualquier otro lugar turístico de Chile y verse al primer día comiendo y conversando con la gente del pueblo. Algo poco frecuente.
Rapa Nui no tiene semáforos. Tampoco grandes construcciones. Uno puede visitar los diferentes moais de la Isla, los mismos que hoy están de candidatos a formar parte del selecto grupo de las 7 maravillas del mundo, y no hay ni un resort a su lado. Ni una tienda comercial, ni tampoco vendedores correteando a los turistas para que les compren algún souvenir. Simplemente uno se encuentra con los monumentos y un pequeño pedazo de madera que explica el nombre y una breve historia de lo que se está presenciando.
Pero detrás de esta simpleza para conservar sus monumentos, sumado a la gran hospitalidad hacia quienes visitan la Isla, se esconde un tremendo resentimiento. Los rapa nui son también chilenos, pero hablan de su país como algo lejano y muchas veces con un toque de desprecio. Claro, fueron los chilenos quienes llegaron a la isla y a punta de fusiles reordenaron el sistema tribal que imperaba. Luego, a partir de un acuerdo de caballeros, Rapa Nui procedió a conceder su soberanía al Estado chileno.
En una entrevista que tuve con el Alcalde de Isla de Pascua, el democratacristiano Pedro Pablo Edmunds Paoa, me comentó que ellos sí han cumplido con su parte del acuerdo, pero Chile no. Por lo mismo, los rapa nui reclaman mayor respeto a su cultura, lo cual no es más ni menos que mayor autonomía para decidir ellos el rumbo de su desarrollo y evolución.
Por otra parte, insistiéndole al alcalde, le pregunté cómo se podría lograr una mayor integración entre Chile continental e Isla de Pascua. Su respuesta fue certera: “matando a todos los Rapa Nui”, argumentando en seguida que no habrá ni una posibilidad de que Chile pueda cambiar la idiosincrasia, sistemas y visión de la vida que tienen los pascuenses.
En conclusión: Rapa Nui hoy, a través de su alcalde, tiene una interesante oferta al Gobierno de Chile, la cual apunta a la idea de potencia la isla como centro de reuniones internacionales, y centro de investigación científica. Una iniciativa que puede ser tremendamente beneficiosa para las dos partes y que realmente significa un acercamiento, pero que claramente tiene que estar basada en un acuerdo que apunte hacia la integración.
Por otra parte, no solo con Isla de Pascua, sino con todo el país, el gobierno de la Concertación tiene la dura misión de profundizar aún más su democracia territorial. No es aceptable el nivel de centralización con el que se cuenta. Fomentar la participación ciudadana es un buen avance, pero no debemos olvidar que esa idea viene de un diagnóstico que habla sobre las ganas de los chilenos por ser partícipes y dueños de su futuro, independiente del lugar de Chile en donde vivan.
La extrema centralización, ese acaparamiento de poder en pocas manos debe cambiar. Creo que sería recomendable que en su próximo viaje a Rapa Nui, las autoridades gubernamentales de Chile, visitaran el volcán Terevaka y pudieran apreciar desde la cima la espectacular vista que muestra 360 grados de horizonte y darse cuenta de que es eso lo que se necesita dentro del propio país.
La Nación - Chile
09 de mayo 2007
Wednesday, February 21, 2007
Una Frontera Vestida de Negro
Un informe de la American Immigration Law Foundation (AILF) señaló que desde 1995, se han encontrado entre 2 mil y 3 mil personas muertas en parte de la frontera de Estados Unidos con México. Estamos hablando del fallecimiento de hombres, mujeres y niños en un período de 11 años, 10 veces más que el número de víctimas que dejó el muro de Berlín en 28 años de existencia.
Pero esas son las cifras, las cuales representan un conjunto de dramáticas historias de vida. Algunas con fatales desenlaces y otras que si bien afortunadamente pudieron ser contadas, reflejan un gran sufrimiento y frustración.
La mexicana Alicia Reyes fue una de las víctimas de los llamados coyotes, despreciados personajes que a cambio de dinero ayudan a pasar a los ilegales al otro lado de la frontera. Desafortunadamente, ella fue asaltada y violada en su intento por llegar a los Estados Unidos. Hoy vive en Nueva York y su experiencia, publicada en el libro Historias de Migrantes, es una de las tantas y desagradables vivencias que se dan a diario y por las cuales se debe actuar para impedirlas.
Sin lugar a dudas, el tema de la migración es una de las claves para el desarrollo de América Latina. Son miles las personas que al no tener las suficientes oportunidades en sus países de origen, con el dolor que significa la partida, se avientan en una travesía cargada de incertidumbres y peligros.
A pesar de que el Gobierno de George W. Bush lo ha negado sostenidas veces, el tema de la migración a través de la frontera con México se está tratando como una cuestión netamente militar. Hasta el momento los esfuerzos, y por cierto los recursos, no hacen más que proteger los distintos puntos de ingreso, lo cual ha llevado a los inmigrantes a buscar nuevos y más peligrosos lugares para atravesar la línea.
Es así como las medidas defensivas, incluida la construcción de un muro, son un aporte para el desarrollo de la creatividad de quienes de todas formas intentarán llegar hasta los Estados Unidos, además de contribuir dramáticamente al grado de riesgo al cual se someten los inmigrantes ilegales.
La aprobación de la reforma migratoria en Estados Unidos es un avance para solucionar este problema que se mantiene en la agenda de los gobiernos de la Región. Especialmente a partir de la norma que permitirá a muchos no estadounidenses acceder a una visa de trabajo temporal, fundamentalmente dentro del sector agrícola. Pero estas medidas no son suficientes.
Estados Unidos podría encontrar una mejor salida al problema de la migración ilegal atacandolo desde abajo, es decir, promoviendo y contribuyendo a la implementación de políticas que mejoren el acceso de los latinoamericanos más pobres a activos productivos, capital, educación y capacitación que permitan desechar el sueño, que a veces es pesadilla, de encontrar mejores oportunidades en Norteamérica.
En conclusión: el reto está en doblar los esfuerzos para ayudar a millones de personas a superar la pobreza y la marginación. No solamente por caridad, sino por el buen negocio que estas medidas representan, ya que junto con disminuir la migración, un nuevo sector de la sociedad, que antes vivía en las sombras de la economía, se integrará a los flujos de capital, es decir, pasarán de un ciclo vicioso a otro virtuoso.
Es de esperar que las medidas de fondo para contener la migración ilegal sean tomadas lo antes posible. Las miles de personas que han muerto intentando cruzar a Estados Unidos no deben ser analizadas como una simple y fría cifra, sino como nombres y apellidos que sufrieron las consecuencias de intentar zafar de la injusticia social en la cual están inmersos. Por ellos y por los que vendrán, se debe actuar ya, e intentar ponerle fin al luto de la frontera de México con Estados Unidos.
El Diario de Nueva York
21 de febrero 2007
Foro Univisión - USA
Mugak
Pero esas son las cifras, las cuales representan un conjunto de dramáticas historias de vida. Algunas con fatales desenlaces y otras que si bien afortunadamente pudieron ser contadas, reflejan un gran sufrimiento y frustración.
La mexicana Alicia Reyes fue una de las víctimas de los llamados coyotes, despreciados personajes que a cambio de dinero ayudan a pasar a los ilegales al otro lado de la frontera. Desafortunadamente, ella fue asaltada y violada en su intento por llegar a los Estados Unidos. Hoy vive en Nueva York y su experiencia, publicada en el libro Historias de Migrantes, es una de las tantas y desagradables vivencias que se dan a diario y por las cuales se debe actuar para impedirlas.
Sin lugar a dudas, el tema de la migración es una de las claves para el desarrollo de América Latina. Son miles las personas que al no tener las suficientes oportunidades en sus países de origen, con el dolor que significa la partida, se avientan en una travesía cargada de incertidumbres y peligros.
A pesar de que el Gobierno de George W. Bush lo ha negado sostenidas veces, el tema de la migración a través de la frontera con México se está tratando como una cuestión netamente militar. Hasta el momento los esfuerzos, y por cierto los recursos, no hacen más que proteger los distintos puntos de ingreso, lo cual ha llevado a los inmigrantes a buscar nuevos y más peligrosos lugares para atravesar la línea.
Es así como las medidas defensivas, incluida la construcción de un muro, son un aporte para el desarrollo de la creatividad de quienes de todas formas intentarán llegar hasta los Estados Unidos, además de contribuir dramáticamente al grado de riesgo al cual se someten los inmigrantes ilegales.
La aprobación de la reforma migratoria en Estados Unidos es un avance para solucionar este problema que se mantiene en la agenda de los gobiernos de la Región. Especialmente a partir de la norma que permitirá a muchos no estadounidenses acceder a una visa de trabajo temporal, fundamentalmente dentro del sector agrícola. Pero estas medidas no son suficientes.
Estados Unidos podría encontrar una mejor salida al problema de la migración ilegal atacandolo desde abajo, es decir, promoviendo y contribuyendo a la implementación de políticas que mejoren el acceso de los latinoamericanos más pobres a activos productivos, capital, educación y capacitación que permitan desechar el sueño, que a veces es pesadilla, de encontrar mejores oportunidades en Norteamérica.
En conclusión: el reto está en doblar los esfuerzos para ayudar a millones de personas a superar la pobreza y la marginación. No solamente por caridad, sino por el buen negocio que estas medidas representan, ya que junto con disminuir la migración, un nuevo sector de la sociedad, que antes vivía en las sombras de la economía, se integrará a los flujos de capital, es decir, pasarán de un ciclo vicioso a otro virtuoso.
Es de esperar que las medidas de fondo para contener la migración ilegal sean tomadas lo antes posible. Las miles de personas que han muerto intentando cruzar a Estados Unidos no deben ser analizadas como una simple y fría cifra, sino como nombres y apellidos que sufrieron las consecuencias de intentar zafar de la injusticia social en la cual están inmersos. Por ellos y por los que vendrán, se debe actuar ya, e intentar ponerle fin al luto de la frontera de México con Estados Unidos.
El Diario de Nueva York
21 de febrero 2007
Foro Univisión - USA
Mugak
Saturday, January 06, 2007
Partidos por la Mitad
Para una amplia serie de países latinoamericanos, el 2006 estuvo marcado por el clima electoral. Muchos cambiaron sus gobiernos, algunos simplemente el nombre del líder y otros países, como Brasil y Venezuela, permanecerá por un siguiente período el mismo personaje.
Para el caso de Brasil, Lula ganó en segunda vuelta, por lo que se le hizo imprescindible, desde ya, presentar ciertos cambios en su estrategia de gobierno. La más notoria, la ampliación de sus alianzas con otros partidos políticos para lograr un adecuado apoyo del congreso, elemento fundamental para gobernar.
La situación que vive Venezuela, de la mano de Chávez, es completamente distinta a las otras izquierdas de la Región y con ciertas particularidades referentes a la estructura de la política partidista en las cuales vale la pena detenerse y analizar.
En una entrevista con Eleazar Díaz Rangel, Director del diario Últimas Noticias, éste me comentó sobre la problemática que tienen hoy los medios de comunicación que no son partidarios del gobierno. Durante los últimos años, su funcionamiento se ha visto entrampado y no han podido ejercer a cabalidad su función dentro de la sociedad Venezolana.
Hugo Chávez Frías, en 1999, no solo le ganó a sus contrincantes políticos para llegar al gobierno, sino que además derrotó a los medios, que en su mayoría en ese entonces, se oponían a sus propuestas. De ahí para adelante, el presidente decidió manejar las comunicaciones, entorpeciendo las labores de sus opositores y favoreciendo a quienes destacaran lo positivo de sus acciones y políticas.
Junto a estas medidas de imagen pública de la figura presidencial, Chávez se encargó de romper con el sistema de partidos. Los que estaban a su favor, fueron devorados por la impresionante capacidad del mandatario para llamar la atención, y por otra parte, los grupos de oposición han sido extremadamente débiles a la hora de organizarse y buscar consensos que vayan a favor de recuperar el escritorio principal del Palacio de Miraflores.
Si entendemos el rol de los partidos políticos como el medio de interacción que tiene la ciudadanía con quienes están en el poder, podemos apreciar que Venezuela comenzará un nuevo mandato de Chávez con el incansable problema de que son los medios de comunicación los que están jugando ese papel. Los partidos están siendo reemplazados por los medios y por cierto, éstos no cuentan con la estructura, orientación y libertades para hacer un trabajo de intermediario a esta escala.
Por otra parte, vemos que hoy Chávez tiene un liderazgo unipersonal. Es él quien se hace cargo de mantener “informada” a la ciudadanía, a través de su programa radial Aló Presidente o a partir de sus cada vez más largos discursos, con un estilo heredado directamente de su Gurú, un Fidel Castro más bien parecido al Quijote de la Mancha que sigue luchando contra los molinos en vez de hacerlos rentables para superar la pobreza y la marginación.
En conclusión: Venezuela, a pesar de tener los índices de felicidad más altos de la Latinoamérica, según el último estudio al respecto elaborado por la CEPAL, cuenta con una estructura política partidista dañada que se hace imprescindible reconstruir, en función de que realmente sean los partidos los que jueguen un papel de interlocución con el gobierno.
Que los políticos venezolanos tengan como foco de influencia solamente los medios de comunicación, no es sano para la política, considerando que la objetividad no estaría presente ni por equivocación en el ideal periodístico. Ahora, si bien para las últimas elecciones hubo un intento de reorganización, es preciso que la oposición, para tener éxito, logre una sólida base política antes de enfrentar a quien en la última elección ganó con un 61% de los votos.
Rescatar la política de partidos y establecer claras reglas del juego no solo será un aporte para quienes se oponen a Chávez, sino que también para el país completo, en la medida en que se estará frente a una clara contribución a la confianza internacional, elemento fundamental para reemplazar la estrategia que apunta a simplemente mirarse al ombligo y vivir de los altos precios del petróleo, por un crecimiento a partir del buen uso de la inversión extranjera.
La Nación - Chile
22 de enero 2007
El Diario de Nueva York
06 de enero 2007
Para el caso de Brasil, Lula ganó en segunda vuelta, por lo que se le hizo imprescindible, desde ya, presentar ciertos cambios en su estrategia de gobierno. La más notoria, la ampliación de sus alianzas con otros partidos políticos para lograr un adecuado apoyo del congreso, elemento fundamental para gobernar.
La situación que vive Venezuela, de la mano de Chávez, es completamente distinta a las otras izquierdas de la Región y con ciertas particularidades referentes a la estructura de la política partidista en las cuales vale la pena detenerse y analizar.
En una entrevista con Eleazar Díaz Rangel, Director del diario Últimas Noticias, éste me comentó sobre la problemática que tienen hoy los medios de comunicación que no son partidarios del gobierno. Durante los últimos años, su funcionamiento se ha visto entrampado y no han podido ejercer a cabalidad su función dentro de la sociedad Venezolana.
Hugo Chávez Frías, en 1999, no solo le ganó a sus contrincantes políticos para llegar al gobierno, sino que además derrotó a los medios, que en su mayoría en ese entonces, se oponían a sus propuestas. De ahí para adelante, el presidente decidió manejar las comunicaciones, entorpeciendo las labores de sus opositores y favoreciendo a quienes destacaran lo positivo de sus acciones y políticas.
Junto a estas medidas de imagen pública de la figura presidencial, Chávez se encargó de romper con el sistema de partidos. Los que estaban a su favor, fueron devorados por la impresionante capacidad del mandatario para llamar la atención, y por otra parte, los grupos de oposición han sido extremadamente débiles a la hora de organizarse y buscar consensos que vayan a favor de recuperar el escritorio principal del Palacio de Miraflores.
Si entendemos el rol de los partidos políticos como el medio de interacción que tiene la ciudadanía con quienes están en el poder, podemos apreciar que Venezuela comenzará un nuevo mandato de Chávez con el incansable problema de que son los medios de comunicación los que están jugando ese papel. Los partidos están siendo reemplazados por los medios y por cierto, éstos no cuentan con la estructura, orientación y libertades para hacer un trabajo de intermediario a esta escala.
Por otra parte, vemos que hoy Chávez tiene un liderazgo unipersonal. Es él quien se hace cargo de mantener “informada” a la ciudadanía, a través de su programa radial Aló Presidente o a partir de sus cada vez más largos discursos, con un estilo heredado directamente de su Gurú, un Fidel Castro más bien parecido al Quijote de la Mancha que sigue luchando contra los molinos en vez de hacerlos rentables para superar la pobreza y la marginación.
En conclusión: Venezuela, a pesar de tener los índices de felicidad más altos de la Latinoamérica, según el último estudio al respecto elaborado por la CEPAL, cuenta con una estructura política partidista dañada que se hace imprescindible reconstruir, en función de que realmente sean los partidos los que jueguen un papel de interlocución con el gobierno.
Que los políticos venezolanos tengan como foco de influencia solamente los medios de comunicación, no es sano para la política, considerando que la objetividad no estaría presente ni por equivocación en el ideal periodístico. Ahora, si bien para las últimas elecciones hubo un intento de reorganización, es preciso que la oposición, para tener éxito, logre una sólida base política antes de enfrentar a quien en la última elección ganó con un 61% de los votos.
Rescatar la política de partidos y establecer claras reglas del juego no solo será un aporte para quienes se oponen a Chávez, sino que también para el país completo, en la medida en que se estará frente a una clara contribución a la confianza internacional, elemento fundamental para reemplazar la estrategia que apunta a simplemente mirarse al ombligo y vivir de los altos precios del petróleo, por un crecimiento a partir del buen uso de la inversión extranjera.
La Nación - Chile
22 de enero 2007
El Diario de Nueva York
06 de enero 2007
Tuesday, December 19, 2006
Una Voz en Bloque
Desde noviembre del 2006 y durante 4 meses, el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México recibe la más completa exposición persa que jamás haya salido de Irán. Objetos que por primera vez están fuera de sus tierras y que en su conjunto son capaces de recorrer desde el paleolítico hasta el siglo XX.
Alfombras, vasijas, dagas, collares, pulseras y diferentes tipos de herramientas completan el inventario, siendo el elemento más relevante un núcleo de cuarzo, trabajado cerca del año 1 millón antes de cristo. Pero claramente, la estrella de la exposición no llegó embalada en una caja, sino todo lo contrario, arribó a México de una forma muy cómoda y es de suponer, con un objetivo muy preciso.
Rahim Mashai, Vicepresidente de la República Islámica de Irán, viajó única y exclusivamente a inaugurar la más completa exposición persa que jamás haya aterrizado en América, en México, país que por primera vez recibe a una autoridad de tan alto nivel proveniente de Irán.
Alejandra Gómez, mexicana encargada de hacer el montaje, me comentó que esta presentación muestra una visión de Irán y de la cultura persa, distinta a lo que plantea Estados Unidos. “Irán no es solamente una bola de fundamentalistas y guerras, también hay una rica cultura desde antes que occidente”.
Por otra parte, Alejandra Gómez no esconde el miedo que han tenido los organizadores referente a cómo reaccionará Estados Unidos. Señala que por el momento no han recibido ni un llamado de atención y tienen pensado llevar la exposición a Tijuana, frontera norte de México, con el objetivo de alcanzar a la tremenda comunidad iraní residente en Los Ángeles. Luego, eventualmente, podrá ser trasladada a Venezuela y/o Chile.
Tanto Irán, como la cultura persa, poseen una gran historia y tienen todo el derecho a posicionarse de igual a igual frente a Estados Unidos. Y a pesar de que en una entrevista en Televisa Mashai no lo reconoció, sería un aberrante acto de ingenuidad pensar que detrás no existe una provocación a la primera potencia del mundo. “Quien nada hace nada teme”. Los organizadores de la exposición hoy temen, porque saben que están dando un paso más allá en las ya tensas relaciones entre Estados Unidos e Irán.
En conclusión: queda claro que detrás de esta exposición hay una provocación de la República Islámica de Irán a Estados Unidos, país al cual quieren hacerle ver que su poderío no es solamente nuclear, sino que también histórico y cultural.
Por otra parte, fue México y pronto podrá ser Venezuela y Chile los países que también albergarán por un tiempo los vestigios persas provenientes de Irán. Son países de América Latina los que tienen el papel de intermediarios en esta parte del juego de provocación y claramente ser usado como títere para enrabiar a otros no es lo más aconsejable, sobre todo cuando ese otro es tu socio más importante.
Pero todo esto también debe ser entendido como una provocación para los propios latinoamericanos, en la medida en que se entienda que es preciso que la Región comience a jugar un papel mayormente protagónico en los conflictos que abarcan al mundo entero. Mientras Estados Unidos mira más hacia Europa y Oriente Medio, es necesario reemplazar la pasividad de América Latina por una estrategia que comience con una voz y papel de interlocución válido y moderado frente a quienes son sus socios naturales: Estados Unidos y Canadá.
Es recomendable que esta nueva estrategia en la Región se dé a partir de temas que ya se están desarrollando en el mundo, con el objetivo de buscar un consenso y entendiendo este proceso como la construcción de una imagen que refleje la tan preciada unión entre latinoamericanos. Así se estará dando el primer paso para una verdadera integración que posteriormente podrá desarrollarse a partir de políticas específicas que por cierto, deberán contar con el apoyo de los parlamentos y los ciudadanos, los mismos que previamente se habrán dado cuenta de que América Latina realmente tiene una voz en bloque.
La Nación - Chile
19 de diciembre 2006
Alfombras, vasijas, dagas, collares, pulseras y diferentes tipos de herramientas completan el inventario, siendo el elemento más relevante un núcleo de cuarzo, trabajado cerca del año 1 millón antes de cristo. Pero claramente, la estrella de la exposición no llegó embalada en una caja, sino todo lo contrario, arribó a México de una forma muy cómoda y es de suponer, con un objetivo muy preciso.
Rahim Mashai, Vicepresidente de la República Islámica de Irán, viajó única y exclusivamente a inaugurar la más completa exposición persa que jamás haya aterrizado en América, en México, país que por primera vez recibe a una autoridad de tan alto nivel proveniente de Irán.
Alejandra Gómez, mexicana encargada de hacer el montaje, me comentó que esta presentación muestra una visión de Irán y de la cultura persa, distinta a lo que plantea Estados Unidos. “Irán no es solamente una bola de fundamentalistas y guerras, también hay una rica cultura desde antes que occidente”.
Por otra parte, Alejandra Gómez no esconde el miedo que han tenido los organizadores referente a cómo reaccionará Estados Unidos. Señala que por el momento no han recibido ni un llamado de atención y tienen pensado llevar la exposición a Tijuana, frontera norte de México, con el objetivo de alcanzar a la tremenda comunidad iraní residente en Los Ángeles. Luego, eventualmente, podrá ser trasladada a Venezuela y/o Chile.
Tanto Irán, como la cultura persa, poseen una gran historia y tienen todo el derecho a posicionarse de igual a igual frente a Estados Unidos. Y a pesar de que en una entrevista en Televisa Mashai no lo reconoció, sería un aberrante acto de ingenuidad pensar que detrás no existe una provocación a la primera potencia del mundo. “Quien nada hace nada teme”. Los organizadores de la exposición hoy temen, porque saben que están dando un paso más allá en las ya tensas relaciones entre Estados Unidos e Irán.
En conclusión: queda claro que detrás de esta exposición hay una provocación de la República Islámica de Irán a Estados Unidos, país al cual quieren hacerle ver que su poderío no es solamente nuclear, sino que también histórico y cultural.
Por otra parte, fue México y pronto podrá ser Venezuela y Chile los países que también albergarán por un tiempo los vestigios persas provenientes de Irán. Son países de América Latina los que tienen el papel de intermediarios en esta parte del juego de provocación y claramente ser usado como títere para enrabiar a otros no es lo más aconsejable, sobre todo cuando ese otro es tu socio más importante.
Pero todo esto también debe ser entendido como una provocación para los propios latinoamericanos, en la medida en que se entienda que es preciso que la Región comience a jugar un papel mayormente protagónico en los conflictos que abarcan al mundo entero. Mientras Estados Unidos mira más hacia Europa y Oriente Medio, es necesario reemplazar la pasividad de América Latina por una estrategia que comience con una voz y papel de interlocución válido y moderado frente a quienes son sus socios naturales: Estados Unidos y Canadá.
Es recomendable que esta nueva estrategia en la Región se dé a partir de temas que ya se están desarrollando en el mundo, con el objetivo de buscar un consenso y entendiendo este proceso como la construcción de una imagen que refleje la tan preciada unión entre latinoamericanos. Así se estará dando el primer paso para una verdadera integración que posteriormente podrá desarrollarse a partir de políticas específicas que por cierto, deberán contar con el apoyo de los parlamentos y los ciudadanos, los mismos que previamente se habrán dado cuenta de que América Latina realmente tiene una voz en bloque.
La Nación - Chile
19 de diciembre 2006
Thursday, October 26, 2006
Corrida Política en Brasil
Cuando Luiz Inácio Lula da Silva y el PT comienzan su primer período de gobierno con un 17% de apoyo en el parlamento, automáticamente se ganaron una resistente soga al cuello y si bien las maneras de aflojársela son múltiples, quizás el camino que optaron no fue el más adecuado, ya que la consecuencia fue una seguidilla de escándalos de corrupción que ensuciaron fulminantemente al mismo partido que una vez prometió barrer con este problema en Brasil. A pocos días de la segunda vuelta electoral, es bueno revisar los hechos que podrían explicar próximos escenarios.
En una entrevista que tuve junto a Gustavo Gordillo al ex candidato a la presidencia del Partido oficialista de los Trabajadores (PT), Plínio Sampaio, éste definió a Lula como un verdadero “animal político”, por su indiscutible capacidad para desmarcarse espectacularmente de los profundos problemas de corrupción que involucraron a muchos de sus más cercanos.
El presidente fue quedando políticamente solo. Aquel temido animal se fue aislando para conservar su poder. Sin querer asumirlo, Lula estaba herido, pero seguía de pie, con una economía caminando y un apoyo que por el momento no se veía afectado, gracias al aumento de su popularidad en los sectores más pobres de Brasil, como en el nordeste, donde el programa social Bolsa Familia ha tenido un gran éxito.
Quizás por esa razón, de la mano de Fernando Henrique Cardoso, el PSDB no apostó a una estocada final al Presidente, sino que decidió dejarlo sangrar e intentar derrotarlo en las elecciones del 01 de octubre.
La espera de un desangramiento no fue de las mejores estrategias. El PSDB de eso se dio cuenta y al ver la gran popularidad de Lula, no mandó a su mejor candidato a las presidenciales, sino que dejó a José Serra con un triunfo asegurado en el Estado de Sao Paulo y mandó a Gerardo Alckmin a la pelea mayor.
Igual como en las corridas de toro, es imposible dar una estocada final si es que el toro no ha sangrado lo suficiente como para que esté exhausto. Es ese el momento, cuando el animal ya con la lengua afuera, es liquidado por el torero. Pero se necesita de algo más. Tanto el picador, como los banderilleros y el matador, no se animan a actuar si es que antes no es el toro quien furioso toma la iniciativa.
Lula, a pesar de su fortaleza y habilidad política, es un toro que va dejando un charco de sangre en el camino. Su partido, el PT, hoy más que nunca, se tiñe de rojo por causas que se explican sustancialmente a partir de malos movimientos que los condujeron al encuentro con una lanza clavada en la espalda o bien un par de banderillas.
El primer ejemplo se remonta al inicio de los escándalos de corrupción, cuando debido a la denuncia por parte del gobierno al diputado Roberto Jefferson por acciones ilícitas, éste en represalia, se animó a destapar un sistema de compra de votos que involucró a varios parlamentarios y cabezas del gobierno.
La segunda equivocación del PT, ya más reciente, fue intentar vincular a la oposición en casos de corrupción a través de la compra de una serie de documentos de dudosa procedencia. La tortilla se dio vuelta y hasta el presidente del PT, Ricardo Berzoini, tuvo que tomarse un receso indefinido.
Un tercer error fue la ausencia de Lula a los dos debates presidenciales antes de la primera vuelta y la cruda imagen de la silla vacía que no hace más que abrir un flanco para que los otros candidatos ataquen sin posibilidad de defensa, por lo menos, no en ese momento.
En conclusión: de ganar Lula la segunda vuelta el 29 de octubre, necesitará profundizar los acercamientos con sus opositores del PSDB, ya que ellos no están dispuestos a perdonar otra vez. Están ansiosos de ganar oreja y rabo tras esta corrida y tal como una vez la izquierda derrocó a Fernando Collor de Mello, a la socialdemocracia de Serra y Alckmin no le temblará la mano al ver la cabeza gacha del toro y sus paletas abiertas para que entre una certera estocada que finalmente derrumbe un proyecto de izquierda que ha tenido errores, pero también grandes triunfos.
Después de que Lula no lograra el 50% más uno de los votos en la primera vuelta, la estrategia no puede seguir siendo la de resistir y de vez en cuando atacar. Es preciso construir las alianzas necesarias, a partir de un proceso de negociación, para garantizar una adecuada gobernabilidad y mayor crecimiento para Brasil, que confirme su condición de potencia latinoamericana.
La Nación - Chile
26 de octubre 2006
En una entrevista que tuve junto a Gustavo Gordillo al ex candidato a la presidencia del Partido oficialista de los Trabajadores (PT), Plínio Sampaio, éste definió a Lula como un verdadero “animal político”, por su indiscutible capacidad para desmarcarse espectacularmente de los profundos problemas de corrupción que involucraron a muchos de sus más cercanos.
El presidente fue quedando políticamente solo. Aquel temido animal se fue aislando para conservar su poder. Sin querer asumirlo, Lula estaba herido, pero seguía de pie, con una economía caminando y un apoyo que por el momento no se veía afectado, gracias al aumento de su popularidad en los sectores más pobres de Brasil, como en el nordeste, donde el programa social Bolsa Familia ha tenido un gran éxito.
Quizás por esa razón, de la mano de Fernando Henrique Cardoso, el PSDB no apostó a una estocada final al Presidente, sino que decidió dejarlo sangrar e intentar derrotarlo en las elecciones del 01 de octubre.
La espera de un desangramiento no fue de las mejores estrategias. El PSDB de eso se dio cuenta y al ver la gran popularidad de Lula, no mandó a su mejor candidato a las presidenciales, sino que dejó a José Serra con un triunfo asegurado en el Estado de Sao Paulo y mandó a Gerardo Alckmin a la pelea mayor.
Igual como en las corridas de toro, es imposible dar una estocada final si es que el toro no ha sangrado lo suficiente como para que esté exhausto. Es ese el momento, cuando el animal ya con la lengua afuera, es liquidado por el torero. Pero se necesita de algo más. Tanto el picador, como los banderilleros y el matador, no se animan a actuar si es que antes no es el toro quien furioso toma la iniciativa.
Lula, a pesar de su fortaleza y habilidad política, es un toro que va dejando un charco de sangre en el camino. Su partido, el PT, hoy más que nunca, se tiñe de rojo por causas que se explican sustancialmente a partir de malos movimientos que los condujeron al encuentro con una lanza clavada en la espalda o bien un par de banderillas.
El primer ejemplo se remonta al inicio de los escándalos de corrupción, cuando debido a la denuncia por parte del gobierno al diputado Roberto Jefferson por acciones ilícitas, éste en represalia, se animó a destapar un sistema de compra de votos que involucró a varios parlamentarios y cabezas del gobierno.
La segunda equivocación del PT, ya más reciente, fue intentar vincular a la oposición en casos de corrupción a través de la compra de una serie de documentos de dudosa procedencia. La tortilla se dio vuelta y hasta el presidente del PT, Ricardo Berzoini, tuvo que tomarse un receso indefinido.
Un tercer error fue la ausencia de Lula a los dos debates presidenciales antes de la primera vuelta y la cruda imagen de la silla vacía que no hace más que abrir un flanco para que los otros candidatos ataquen sin posibilidad de defensa, por lo menos, no en ese momento.
En conclusión: de ganar Lula la segunda vuelta el 29 de octubre, necesitará profundizar los acercamientos con sus opositores del PSDB, ya que ellos no están dispuestos a perdonar otra vez. Están ansiosos de ganar oreja y rabo tras esta corrida y tal como una vez la izquierda derrocó a Fernando Collor de Mello, a la socialdemocracia de Serra y Alckmin no le temblará la mano al ver la cabeza gacha del toro y sus paletas abiertas para que entre una certera estocada que finalmente derrumbe un proyecto de izquierda que ha tenido errores, pero también grandes triunfos.
Después de que Lula no lograra el 50% más uno de los votos en la primera vuelta, la estrategia no puede seguir siendo la de resistir y de vez en cuando atacar. Es preciso construir las alianzas necesarias, a partir de un proceso de negociación, para garantizar una adecuada gobernabilidad y mayor crecimiento para Brasil, que confirme su condición de potencia latinoamericana.
La Nación - Chile
26 de octubre 2006
Tuesday, October 03, 2006
Los Días Antes de la Píldora
Muchos pensamos que Michelle Bachelet, sus ministros y sus ministras estaban cometiendo un suicidio político tras ordenar la distribución de la famosa píldora del día después a mujeres desde los 14 años sin el consentimiento de sus padres. Hoy vemos que la estrategia puede ser todo un acierto.
Según la propia Presidenta, en los sectores pobres, hay un 20,6% de embarazos en jóvenes, mientras que en los grupos de adolescentes de familias ricas, se registra un promedio de 2,3% de embarazos, lo que demuestra que quienes tienen mayores ingresos, pueden acceder a métodos de control de natalidad, o bien, cuentan con una mejor educación sexual. Lo importante de estas cifras es que sean recordadas en algunos años más.
Muchos se preguntaron por qué tomar esta medida, justo cuando la popularidad del cuarto gobierno de la Concertación se encuentra en un momento difícil. Quizás será por la llegada de la primavera, lo cual socialmente representa un despertar de las hormonas humanas. Yo me quedo más bien con la versión de que se eligió este momento porque las condiciones políticas internas de la coalición gobernante estaban listas y ahora, más que nunca, en época de vacas flacas de aprobación ciudadana, necesitan tener buenas tácticas, especialmente cuando se avecinan ciertas reformas que amenazan latentemente las proyecciones de la Concertación.
La reforma al sistema electoral viene. Con la salvedad de la UDI, los demás partidos políticos están dispuestos a dialogar y construir un mecanismo mayormente representativo y que de una vez por todas, el sistema binominal pase a engrosar los libros de historia y deje de desviar los intereses de los ciudadanos.
Este sustancial cambio podría significar una verdadera liberación para la DC. Una efectiva oportunidad para volver a ser líder. El momento para desprenderse de la Concertación y concebir aquella intención reflejada en discretos coqueteos desde hace un tiempo con un sector de la derecha que cada día tiene más posibilidades y que verdaderamente está ansiosa por llegar a La Moneda.
Muchos creyeron que la repartición de la píldora iba a ser letal. Pensaron mal, ya que hoy vemos que la ingenuidad gubernamental es simplemente un maquillaje y en el momento en que un sector de la DC le llama la atención a la Iglesia por el tono de las críticas que le hizo al gobierno con motivo de la píldora, vemos un claro mensaje en defensa de la medida del gobierno, y suponemos una excelente negociación que amarró a un grupo de democratacristianos.
En conclusión: frente a esta última polémica, previa a la llegada de la primavera, se ve una eficiente estrategia gubernamental en curso, la cual supone una beneficiosa negociación con la DC y un futuro éxito en la disminución de los embarazos en escolares. Cifras que no veremos hoy, sino que deberían salir a la luz en unos años más, obviamente, previa campaña de educación sexual.
La Nación - Chile
03 de octubre 2006
Según la propia Presidenta, en los sectores pobres, hay un 20,6% de embarazos en jóvenes, mientras que en los grupos de adolescentes de familias ricas, se registra un promedio de 2,3% de embarazos, lo que demuestra que quienes tienen mayores ingresos, pueden acceder a métodos de control de natalidad, o bien, cuentan con una mejor educación sexual. Lo importante de estas cifras es que sean recordadas en algunos años más.
Muchos se preguntaron por qué tomar esta medida, justo cuando la popularidad del cuarto gobierno de la Concertación se encuentra en un momento difícil. Quizás será por la llegada de la primavera, lo cual socialmente representa un despertar de las hormonas humanas. Yo me quedo más bien con la versión de que se eligió este momento porque las condiciones políticas internas de la coalición gobernante estaban listas y ahora, más que nunca, en época de vacas flacas de aprobación ciudadana, necesitan tener buenas tácticas, especialmente cuando se avecinan ciertas reformas que amenazan latentemente las proyecciones de la Concertación.
La reforma al sistema electoral viene. Con la salvedad de la UDI, los demás partidos políticos están dispuestos a dialogar y construir un mecanismo mayormente representativo y que de una vez por todas, el sistema binominal pase a engrosar los libros de historia y deje de desviar los intereses de los ciudadanos.
Este sustancial cambio podría significar una verdadera liberación para la DC. Una efectiva oportunidad para volver a ser líder. El momento para desprenderse de la Concertación y concebir aquella intención reflejada en discretos coqueteos desde hace un tiempo con un sector de la derecha que cada día tiene más posibilidades y que verdaderamente está ansiosa por llegar a La Moneda.
Muchos creyeron que la repartición de la píldora iba a ser letal. Pensaron mal, ya que hoy vemos que la ingenuidad gubernamental es simplemente un maquillaje y en el momento en que un sector de la DC le llama la atención a la Iglesia por el tono de las críticas que le hizo al gobierno con motivo de la píldora, vemos un claro mensaje en defensa de la medida del gobierno, y suponemos una excelente negociación que amarró a un grupo de democratacristianos.
En conclusión: frente a esta última polémica, previa a la llegada de la primavera, se ve una eficiente estrategia gubernamental en curso, la cual supone una beneficiosa negociación con la DC y un futuro éxito en la disminución de los embarazos en escolares. Cifras que no veremos hoy, sino que deberían salir a la luz en unos años más, obviamente, previa campaña de educación sexual.
La Nación - Chile
03 de octubre 2006
Tuesday, September 05, 2006
Sensibilidad y Madurez para Gobernar
Lograr una sintonía con la opinión pública. Uno de los grandes desafíos para todo gobernante. Son múltiples las estrategias existentes y que se han llevado a cabo, pero últimamente hemos visto promesas de poder involucradas. Un acierto o un error. Todo depende de si se tiene claro el mapa a seguir y si es que se está dispuesto a recorrer el camino completo. Hasta el final.
El sábado 26 y el domingo 27 de agosto, en una reunión del Partido Socialista Francés, en La Rochelle, más de 3 mil militantes escucharon atentos a los interesados en la candidatura socialista a la presidencia. En esa oportunidad Dominique Strauss-Khan, quien fue Ministro de Economía, con un tono clásico, explicó sus propuestas centrándose en qué es lo que su equipo hará si llega a la presidencia de Francia.
A diferencia de su compañero de partido y escapándose de los salmos políticos tradicionales, Ségolène Royal, quien apoyó a Michelle Bachelet durante su campaña, se refirió a la importancia de una democracia participativa y centró su vínculo con la gente en qué es lo que los ciudadanos quieren que ella y su equipo realicen cuando lleguen a la presidencia.
Este detalle en la forma como un candidato establece una relación con la ciudadanía representa una clave dentro del estilo de gobierno que se llevará a cabo. Centrarse en qué es lo que ellos quieren por sobre lo que nosotros queremos para ellos marca una, a veces imperceptible, pero gigante diferencia en la sensibilidad que se tiene con quienes en un principio son electores, pero mañana serán los verdaderos beneficiarios de un gobierno.
Este estilo participativo de hacer política podría relacionarse con una actitud más bien maternal. No por nada han sido mujeres quienes últimamente han puesto en boca de todos estos conceptos, pero no debemos olvidar que dentro de este juego, lograr un gobierno exitoso es un desafío aún más difícil.
Durante las campañas electorales, el gobierno ciudadano y la democracia participativa son un éxito total. Los problemas comienzan a la hora de gobernar. Porque la pregunta es cómo garantizar una debida gobernabilidad cuando queremos tanta participación.
Un gobierno que comprende a su gente es perfectamente compatible con una institucionalidad fuerte que hace cumplir las reglas del juego. Un gobierno que le pregunta a su ciudadanía qué es lo que quiere para su futuro, debe establecer políticas sociales que contengan el grado de madurez que se merecen para el caso. Madurez entendida como aquellas medidas que quizás no son las de mayor rentabilidad política a corto plazo, sino que a la larga significarán un aporte mayor para el país.
En conclusión: es realmente ambiciosa la idea de llevar a cabo un estilo de democracia participativa y para ello se debe contar con la debida responsabilidad y madurez para lanzarse a una promesa de extrema sensibilidad para los ciudadanos. La sintonía entre gobierno y ciudadanos está ahora sellada por un compromiso mediado por el poder. El mismo que la gente le entrega a sus gobernantes con su voto y el que ahora los gobernantes le entregan a la gente a través de los espacios de participación. Y este intercambio se dará en un contexto de gobernabilidad y sinergia si es que el gobierno cuenta con la suficiente madurez política para desprenderse del placer de dominar; y por otra parte los ciudadanos efectivamente llevan a cabo acciones colectivas y dentro del marco de la legalidad.
La Nación - Chile
05 de septiembre 2006
Perspectiva Pública
Municipalidad El Bosque
05 de septiembre 2006
El sábado 26 y el domingo 27 de agosto, en una reunión del Partido Socialista Francés, en La Rochelle, más de 3 mil militantes escucharon atentos a los interesados en la candidatura socialista a la presidencia. En esa oportunidad Dominique Strauss-Khan, quien fue Ministro de Economía, con un tono clásico, explicó sus propuestas centrándose en qué es lo que su equipo hará si llega a la presidencia de Francia.
A diferencia de su compañero de partido y escapándose de los salmos políticos tradicionales, Ségolène Royal, quien apoyó a Michelle Bachelet durante su campaña, se refirió a la importancia de una democracia participativa y centró su vínculo con la gente en qué es lo que los ciudadanos quieren que ella y su equipo realicen cuando lleguen a la presidencia.
Este detalle en la forma como un candidato establece una relación con la ciudadanía representa una clave dentro del estilo de gobierno que se llevará a cabo. Centrarse en qué es lo que ellos quieren por sobre lo que nosotros queremos para ellos marca una, a veces imperceptible, pero gigante diferencia en la sensibilidad que se tiene con quienes en un principio son electores, pero mañana serán los verdaderos beneficiarios de un gobierno.
Este estilo participativo de hacer política podría relacionarse con una actitud más bien maternal. No por nada han sido mujeres quienes últimamente han puesto en boca de todos estos conceptos, pero no debemos olvidar que dentro de este juego, lograr un gobierno exitoso es un desafío aún más difícil.
Durante las campañas electorales, el gobierno ciudadano y la democracia participativa son un éxito total. Los problemas comienzan a la hora de gobernar. Porque la pregunta es cómo garantizar una debida gobernabilidad cuando queremos tanta participación.
Un gobierno que comprende a su gente es perfectamente compatible con una institucionalidad fuerte que hace cumplir las reglas del juego. Un gobierno que le pregunta a su ciudadanía qué es lo que quiere para su futuro, debe establecer políticas sociales que contengan el grado de madurez que se merecen para el caso. Madurez entendida como aquellas medidas que quizás no son las de mayor rentabilidad política a corto plazo, sino que a la larga significarán un aporte mayor para el país.
En conclusión: es realmente ambiciosa la idea de llevar a cabo un estilo de democracia participativa y para ello se debe contar con la debida responsabilidad y madurez para lanzarse a una promesa de extrema sensibilidad para los ciudadanos. La sintonía entre gobierno y ciudadanos está ahora sellada por un compromiso mediado por el poder. El mismo que la gente le entrega a sus gobernantes con su voto y el que ahora los gobernantes le entregan a la gente a través de los espacios de participación. Y este intercambio se dará en un contexto de gobernabilidad y sinergia si es que el gobierno cuenta con la suficiente madurez política para desprenderse del placer de dominar; y por otra parte los ciudadanos efectivamente llevan a cabo acciones colectivas y dentro del marco de la legalidad.
La Nación - Chile
05 de septiembre 2006
Perspectiva Pública
Municipalidad El Bosque
05 de septiembre 2006
Saturday, July 01, 2006
Ciudadanamente Controlado
Cumplir todo lo que se promete cuando se está en una campaña presidencial, generalmente, es un rotundo éxito, pero hay casos en que los tiros pueden salir por la culata, si es que no se cuentan con las estrategias necesarias para gobernar adecuadamente.
Los primeros 100 días de gobierno de Michelle Bachelet ya quedaron atrás. Ahora comienza un nuevo período. Con más del 90% de las metas alcanzadas, pero con una deuda que va más allá de las simples medidas que se toman periódicamente en función del bienestar de los chilenos.
Promesas más, promesas menos, fue el concepto de gobierno ciudadano el que conquistó un número importante de votos provenientes de un grupo de voces que esperaba por un espacio hacía ya bastante tiempo. Por primera vez, desde los años 80, la invitación fue a que juntos los chilenos se pusieran la banda presidencial. Y no alcanzaron a pasar los primeros 100 días de gobierno, para que se tomaran en serio la oferta.
De una vez por todas, la sociedad chilena se está organizando. Apagada durante años por un sistema de gobierno que no permitió moscas en el aire sin que fuera del total conocimiento del General. Luego, cuando todos creían que la noche pesaba cada vez menos y el miedo iba quedando atrás, el paternalismo fomentó la inseguridad, hecho que poco a poco se está revirtiendo.
Fue el informe de Desarrollo Humano 2004, elaborado por el PNUD, el que analizó este cambio en la sociedad chilena, mostrando aquella tendencia hacia el fortalecimiento del protagonismo de los chilenos, quienes ya no se conforman con respuestas establecidas, sino que hoy buscan ser partícipes de su vida y su país. Muchos comentaron que este libro fue como una Biblia para el programa de gobierno de Bachelet.
En campaña, los conceptos de continuidad y cambio fueron recurrentes en el discurso de la Concertación. Hoy vemos la continuidad en los valores de la izquierda chilena, pero por otro lado, hay un cambio, en la medida en que se invita a la participación ciudadana.
Una sociedad como la chilena, con débiles niveles de organización civil, requiere solamente de cinco personas, con un objetivo claro y una debida persistencia, para lograr cambios significativos en el país. Simplemente hay que proponérselo.
Durante la autodefinida primera etapa del gobierno de Bachelet, hemos visto varios ejemplos. Primero, la movilización de los estudiantes secundarios que llegaron a ser más de 700 mil, y que de una forma organizada y desvinculada a la violencia, están logrando grandes avances para la educación chilena.
Segundo, el sábado 17 de junio vimos a un grupo cercano a las 700 personas, todas víctimas de la delincuencia, que formaron una manifestación marcada por la diversidad de sus participantes, ya que no importó el sector socioeconómico o la tendencia política. El punto que los reunió fue simplemente un objetivo en común, dar a conocer un descontento.
Tercero, se acaba de llevar a cabo, el 24 de junio, un gran paro de automovilistas que se encuentran contra el impuesto específico a las bencinas. Hubo aproximadamente 300 personas, en una manifestación que todavía no vemos las repercusiones por sus niveles de organización y contundencia en los argumentos, pero ahí están, tratado de poner un tema en la agenda.
En conclusión: Se quiera o no, todos estos casos son ejemplos del gobierno ciudadano. Los propios chilenos que quieren ser partícipes de sus vidas y de la construcción del país en que viven. La continuidad ya la sabemos porque es evidente, ahora falta apreciar el cambio de La Moneda en el manejo de estos levantamientos. O bien preguntarse si queremos en realidad un gobierno participativo. Porque si bien la banda presidencial usada por los chilenos en campaña significaba un voto, ahora representa un protagonismo.
Podemos analizar el fenómeno como un problema para la gobernabilidad, pero también como una oportunidad para el desarrollo social, económico y sobre todo político de Chile, ya que se debe tener siempre presente que una de las grandes amenaza a la democracia, es el poder despiadado que se ejerce sobre la ciudadanía, lo cual genera reacciones violentas.
La Nación - Chile
01 de julio 2006
Los primeros 100 días de gobierno de Michelle Bachelet ya quedaron atrás. Ahora comienza un nuevo período. Con más del 90% de las metas alcanzadas, pero con una deuda que va más allá de las simples medidas que se toman periódicamente en función del bienestar de los chilenos.
Promesas más, promesas menos, fue el concepto de gobierno ciudadano el que conquistó un número importante de votos provenientes de un grupo de voces que esperaba por un espacio hacía ya bastante tiempo. Por primera vez, desde los años 80, la invitación fue a que juntos los chilenos se pusieran la banda presidencial. Y no alcanzaron a pasar los primeros 100 días de gobierno, para que se tomaran en serio la oferta.
De una vez por todas, la sociedad chilena se está organizando. Apagada durante años por un sistema de gobierno que no permitió moscas en el aire sin que fuera del total conocimiento del General. Luego, cuando todos creían que la noche pesaba cada vez menos y el miedo iba quedando atrás, el paternalismo fomentó la inseguridad, hecho que poco a poco se está revirtiendo.
Fue el informe de Desarrollo Humano 2004, elaborado por el PNUD, el que analizó este cambio en la sociedad chilena, mostrando aquella tendencia hacia el fortalecimiento del protagonismo de los chilenos, quienes ya no se conforman con respuestas establecidas, sino que hoy buscan ser partícipes de su vida y su país. Muchos comentaron que este libro fue como una Biblia para el programa de gobierno de Bachelet.
En campaña, los conceptos de continuidad y cambio fueron recurrentes en el discurso de la Concertación. Hoy vemos la continuidad en los valores de la izquierda chilena, pero por otro lado, hay un cambio, en la medida en que se invita a la participación ciudadana.
Una sociedad como la chilena, con débiles niveles de organización civil, requiere solamente de cinco personas, con un objetivo claro y una debida persistencia, para lograr cambios significativos en el país. Simplemente hay que proponérselo.
Durante la autodefinida primera etapa del gobierno de Bachelet, hemos visto varios ejemplos. Primero, la movilización de los estudiantes secundarios que llegaron a ser más de 700 mil, y que de una forma organizada y desvinculada a la violencia, están logrando grandes avances para la educación chilena.
Segundo, el sábado 17 de junio vimos a un grupo cercano a las 700 personas, todas víctimas de la delincuencia, que formaron una manifestación marcada por la diversidad de sus participantes, ya que no importó el sector socioeconómico o la tendencia política. El punto que los reunió fue simplemente un objetivo en común, dar a conocer un descontento.
Tercero, se acaba de llevar a cabo, el 24 de junio, un gran paro de automovilistas que se encuentran contra el impuesto específico a las bencinas. Hubo aproximadamente 300 personas, en una manifestación que todavía no vemos las repercusiones por sus niveles de organización y contundencia en los argumentos, pero ahí están, tratado de poner un tema en la agenda.
En conclusión: Se quiera o no, todos estos casos son ejemplos del gobierno ciudadano. Los propios chilenos que quieren ser partícipes de sus vidas y de la construcción del país en que viven. La continuidad ya la sabemos porque es evidente, ahora falta apreciar el cambio de La Moneda en el manejo de estos levantamientos. O bien preguntarse si queremos en realidad un gobierno participativo. Porque si bien la banda presidencial usada por los chilenos en campaña significaba un voto, ahora representa un protagonismo.
Podemos analizar el fenómeno como un problema para la gobernabilidad, pero también como una oportunidad para el desarrollo social, económico y sobre todo político de Chile, ya que se debe tener siempre presente que una de las grandes amenaza a la democracia, es el poder despiadado que se ejerce sobre la ciudadanía, lo cual genera reacciones violentas.
La Nación - Chile
01 de julio 2006
Thursday, May 25, 2006
Unidos Contra el Hambre y la Pobreza
El aceleramiento de la globalización que vive el mundo desde la última mitad del siglo XX, ha sido de gran beneficio para algunos países, pero a su vez, muchas son las deudas pendientes, temas que no han sido resueltos aún, y por lo tanto, ha llegado la hora de llevar a cabo una iniciativa que ataque estos problemas desde la raíz, con ambiciosas metas que estén a la altura de las circunstancias.
América Latina y el Caribe ha visto a lo largo de su historia cómo un grupo se ha quedado rezagado en los procesos de desarrollo, por lo tanto, ha llegado el momento de entender que el hambre y la pobreza no son simplemente un problema de quienes la padecen, sino que es un lastre de toda la sociedad.
Es irrefutable que cuando una nación experimenta un mayor crecimiento económico tiene mayores posibilidades de superar el hambre y la pobreza. Pero la experiencia dice también que ese aumento en los ingresos nacionales no es repartido de forma equitativa, por lo que son algunos los que se enriquecen y muchos los que permanecen sumergidos en la pobreza, generando uno de los conflictos más profundos de la Región: la desigualdad.
Según cifras del informe de FAO “El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo” SOFI 2005, entre los años 2000 – 2002, América Latina y el Caribe contaba con 52,9 millones de personas viviendo bajo la línea de la seguridad alimentaria. Es decir, el 10% de la población de la Región.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecieron reducir a la mitad el número de personas que sufren de hambre y viven en la pobreza para el año 2015. Pero ¿qué le respondemos a la otra mitad? ¿Cuáles deberán ser los criterios de selección para dirigir los programas y destinar los recursos de ayuda?
La reducción a la mitad del número de personas que padecen de hambre y pobreza, tal como lo plantea el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es una meta que se debe considerar intermedia con respecto al ambicioso plan de erradicar estos flagelos en América Latina y el Caribe, que a pesar de que es la Región con la mayor desigualdad en los ingresos, cuenta con la capacidad económica, humana, técnica y de recursos naturales para alimentar 3 veces a su población.
Durante la Cumbre Latinoamericana sobre Hambre Crónica celebrada en Guatemala en septiembre del 2005, fue presentada por primera vez la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025, la cual pretende terminar con el problema para el año anteriormente señalado.
Considerando que el hambre es un problema de acceso a los alimentos, junto con la falta de políticas integrales a favor de los más pobres, América Latina y Caribe Sin Hambre 2025 busca promover la erradicación de la desnutrición crónica tanto a nivel local, como nacional y regional, manteniendo el combate a este problema como una prioridad en las políticas públicas.
El desafío que se plantea hoy implica canalizar los esfuerzos para diseñar e implementar políticas de seguridad alimentaria que le garanticen a los latinoamericanos y caribeños una alimentación adecuada como parte de los derechos humanos y así erradicar el hambre en la Región para el año 2025.
Para efectivamente erradicar el hambre y la pobreza extrema en América Latina y el Caribe, es preciso contar con una verdadera voluntad y compromiso político de los gobiernos, sociedad civil, sector privado, etc. Se necesita una plena sintonía, para así establecer un trabajo serio y responsable.
Es necesario también unir las fuerzas de la Región para establecer líneas de acción que apunten al que debe ser el gran interés: terminar con el hambre y la pobreza extrema. De esta forma además, se podrá converger en una verdadera integración para América Latina y el Caribe.
Si bien se estará ayudando de manera significativa al 10% de la población de la Región, el aporte real es transversal, ya que erradicar la pobreza extrema es un buen negocio para los países. Si bien hay un componente humanitario detrás, es preciso comprender que, gracias a la ayuda que se le puede hacer al sector más pobre de una sociedad, no solo podrán mejorar su calidad de vida, sino que además se transformarán en un dinamizador de la economía nacional, pasando automáticamente de un círculo vicioso a otro catalogado como virtuoso.
Entre los elementos de la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025, está en primer lugar, el fortalecimiento de la institucionalidad de Seguridad Alimentaria en cada país, es decir, que el problema del hambre pase a formar parte de las prioridades de los gobiernos para desarrollar de forma efectiva Planes de Seguridad Alimentaria Nacional.
Segundo, reincentivar la Cooperación Sur – Sur. América Latina y en cierta medida junto con el Caribe, cuentan con la gran ventaja de compartir ciertos elementos que facilitan el intercambio de experiencias, tales como idiomas, cultura y estructura social. El objetivo es mantener una red de intercambio de conocimientos, tanto a nivel regional como mundial.
Tercero, es necesario un trabajo de formación y sensibilización. Es preciso contar con un grupo técnico capacitado, con las herramientas y conocimientos necesarios para el diseño e implementación de políticas que realmente sean efectivas. De la misma forma, es preciso comunicar sobre la problemática del hambre, sin ánimo de apelar a la caridad, sino más bien a la toma de conciencia que lleve a la sociedad a reflexionar y contribuir de una forma racional a solucionar el problema, el cual no lo sufren solo los pobres y es responsabilidad de los gobiernos, sino que es una deuda pendiente de todos los habitantes de la Región.
Cuarto, enmarcar la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025 dentro de otros programas y esfuerzos que ya se estén realizando y que tengan el mismo objetivo. El compromiso con los más pobres debe llevarse a la realidad de una forma eficiente, y para ello se debe apuntar hacia la generación de sinergia y articulación, estableciendo redes iberoamericanas y un marco político regional.
Estos deben ser los factores más influyentes en el proceso de integración en la Región. A pesar de las diferencias políticas que puedan existir, la convicción de que es posible una América Latina y Caribe Sin Hambre para el 2025 es un proyecto e ideal que une a todos los países desde el Río Grande / Bravo, hasta la Patagonia, sin exclusión de ni una nación o pueblo. Porque es posible lograrlo y de pasada, fortalecer los lazos multilaterales y de cooperación entre los países de la Región.
José Graziano da Silva
Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
Lucas Silva Wood
Consultor FAO
FAORLC
América Latina y el Caribe ha visto a lo largo de su historia cómo un grupo se ha quedado rezagado en los procesos de desarrollo, por lo tanto, ha llegado el momento de entender que el hambre y la pobreza no son simplemente un problema de quienes la padecen, sino que es un lastre de toda la sociedad.
Es irrefutable que cuando una nación experimenta un mayor crecimiento económico tiene mayores posibilidades de superar el hambre y la pobreza. Pero la experiencia dice también que ese aumento en los ingresos nacionales no es repartido de forma equitativa, por lo que son algunos los que se enriquecen y muchos los que permanecen sumergidos en la pobreza, generando uno de los conflictos más profundos de la Región: la desigualdad.
Según cifras del informe de FAO “El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo” SOFI 2005, entre los años 2000 – 2002, América Latina y el Caribe contaba con 52,9 millones de personas viviendo bajo la línea de la seguridad alimentaria. Es decir, el 10% de la población de la Región.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecieron reducir a la mitad el número de personas que sufren de hambre y viven en la pobreza para el año 2015. Pero ¿qué le respondemos a la otra mitad? ¿Cuáles deberán ser los criterios de selección para dirigir los programas y destinar los recursos de ayuda?
La reducción a la mitad del número de personas que padecen de hambre y pobreza, tal como lo plantea el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es una meta que se debe considerar intermedia con respecto al ambicioso plan de erradicar estos flagelos en América Latina y el Caribe, que a pesar de que es la Región con la mayor desigualdad en los ingresos, cuenta con la capacidad económica, humana, técnica y de recursos naturales para alimentar 3 veces a su población.
Durante la Cumbre Latinoamericana sobre Hambre Crónica celebrada en Guatemala en septiembre del 2005, fue presentada por primera vez la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025, la cual pretende terminar con el problema para el año anteriormente señalado.
Considerando que el hambre es un problema de acceso a los alimentos, junto con la falta de políticas integrales a favor de los más pobres, América Latina y Caribe Sin Hambre 2025 busca promover la erradicación de la desnutrición crónica tanto a nivel local, como nacional y regional, manteniendo el combate a este problema como una prioridad en las políticas públicas.
El desafío que se plantea hoy implica canalizar los esfuerzos para diseñar e implementar políticas de seguridad alimentaria que le garanticen a los latinoamericanos y caribeños una alimentación adecuada como parte de los derechos humanos y así erradicar el hambre en la Región para el año 2025.
Para efectivamente erradicar el hambre y la pobreza extrema en América Latina y el Caribe, es preciso contar con una verdadera voluntad y compromiso político de los gobiernos, sociedad civil, sector privado, etc. Se necesita una plena sintonía, para así establecer un trabajo serio y responsable.
Es necesario también unir las fuerzas de la Región para establecer líneas de acción que apunten al que debe ser el gran interés: terminar con el hambre y la pobreza extrema. De esta forma además, se podrá converger en una verdadera integración para América Latina y el Caribe.
Si bien se estará ayudando de manera significativa al 10% de la población de la Región, el aporte real es transversal, ya que erradicar la pobreza extrema es un buen negocio para los países. Si bien hay un componente humanitario detrás, es preciso comprender que, gracias a la ayuda que se le puede hacer al sector más pobre de una sociedad, no solo podrán mejorar su calidad de vida, sino que además se transformarán en un dinamizador de la economía nacional, pasando automáticamente de un círculo vicioso a otro catalogado como virtuoso.
Entre los elementos de la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025, está en primer lugar, el fortalecimiento de la institucionalidad de Seguridad Alimentaria en cada país, es decir, que el problema del hambre pase a formar parte de las prioridades de los gobiernos para desarrollar de forma efectiva Planes de Seguridad Alimentaria Nacional.
Segundo, reincentivar la Cooperación Sur – Sur. América Latina y en cierta medida junto con el Caribe, cuentan con la gran ventaja de compartir ciertos elementos que facilitan el intercambio de experiencias, tales como idiomas, cultura y estructura social. El objetivo es mantener una red de intercambio de conocimientos, tanto a nivel regional como mundial.
Tercero, es necesario un trabajo de formación y sensibilización. Es preciso contar con un grupo técnico capacitado, con las herramientas y conocimientos necesarios para el diseño e implementación de políticas que realmente sean efectivas. De la misma forma, es preciso comunicar sobre la problemática del hambre, sin ánimo de apelar a la caridad, sino más bien a la toma de conciencia que lleve a la sociedad a reflexionar y contribuir de una forma racional a solucionar el problema, el cual no lo sufren solo los pobres y es responsabilidad de los gobiernos, sino que es una deuda pendiente de todos los habitantes de la Región.
Cuarto, enmarcar la iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre 2025 dentro de otros programas y esfuerzos que ya se estén realizando y que tengan el mismo objetivo. El compromiso con los más pobres debe llevarse a la realidad de una forma eficiente, y para ello se debe apuntar hacia la generación de sinergia y articulación, estableciendo redes iberoamericanas y un marco político regional.
Estos deben ser los factores más influyentes en el proceso de integración en la Región. A pesar de las diferencias políticas que puedan existir, la convicción de que es posible una América Latina y Caribe Sin Hambre para el 2025 es un proyecto e ideal que une a todos los países desde el Río Grande / Bravo, hasta la Patagonia, sin exclusión de ni una nación o pueblo. Porque es posible lograrlo y de pasada, fortalecer los lazos multilaterales y de cooperación entre los países de la Región.
José Graziano da Silva
Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
Lucas Silva Wood
Consultor FAO
FAORLC
Thursday, May 04, 2006
Unos más Iguales que Otros
Si bien hubo una serie de actos conmemorativos y el día del trabajador fue recordado en todo el país, fueron los incidentes ocurridos en Santiago los hechos que acapararon los titulares del 2 de mayo.
Hubo 51 detenidos, 21 heridos y millonarias pérdidas producto de una serie de manifestantes que prefirieron escaparse de las filas, tomar palos, piedras y fierros y comenzar a destrozar cuanto vidrio tuvieran enfrente. No perdonaron, no hubo piedad, ni consideración alguna. El objetivo era la destrucción.
Claramente no bastó la simple manifestación pacífica acordada desde hace días. Era necesario sacar afuera una rabia contenida, un malestar inquietante. Solo así se podría volver a dormir tranquilo, solo después de haber sentido la vibración que se produce en los brazos al impactar un fierro contra un paradero de micro, escuchando y mirando la explosión del vidrio.
Los cesantes en Chile representan el 7.9%; no estamos hablando de dos dígitos. El primero de mayo no recuerda un hecho político particular. La situación económica y política de Chile es bastante positiva. Entonces dónde puede haber una explicación a tanta violencia.
Mi opinión: claramente el problema no está en el número de desempleados, tampoco en los niveles de violencia que posee una ciudad como Santiago. Este malestar es la consecuencia de ser el país con los mayores índices de desigualdad de Latinoamérica. Estamos hablando de que el 20% más pobre percibe solamente el 3.9% del ingreso nacional, frente al 20% más rico que capta el 59.5% del mismo ingreso.
Todo esto genera una tensión social constante, la cual se hace explícita en manifestaciones como las del primero de mayo. Las actitudes de violencia no son más que un grito desesperado por mayor equidad social e igualdad de oportunidades.
La transformación de ciertas calles del país en verdaderos campos de guerra se seguirá repitiendo mientras la mala distribución del ingreso siga acrecentándose. Si bien Chile avanza a paso firme en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, hay una deuda pendiente y ésta comienza a pasar la cuenta. Porque no es tan fácil aceptar la construcción de la torre más alta de Latinoamérica y paralelamente no tener acceso a la educación superior o seguir en colas para ser atendido en un consultorio público por un simple resfrío.
La desigualad en Santiago es aberrante. Además de existir en los índices que organismos como la CEPAL y el PNUD entregan, es perfectamente palpable, con el simple ejercicio de optar por otra vía que no sea aquella subterránea carretera para efectivamente observar los contrastes. El primero de mayo pudimos apreciar la tensión que esto está generando y es seguro que hechos como estos se seguirán repitiendo mientras continúe aumentando la brecha entre ricos y pobres en el país.
Lucas Silva Wood
La Nación - Chile
04 de mayo - Opinión - Buzón de Voz
Hubo 51 detenidos, 21 heridos y millonarias pérdidas producto de una serie de manifestantes que prefirieron escaparse de las filas, tomar palos, piedras y fierros y comenzar a destrozar cuanto vidrio tuvieran enfrente. No perdonaron, no hubo piedad, ni consideración alguna. El objetivo era la destrucción.
Claramente no bastó la simple manifestación pacífica acordada desde hace días. Era necesario sacar afuera una rabia contenida, un malestar inquietante. Solo así se podría volver a dormir tranquilo, solo después de haber sentido la vibración que se produce en los brazos al impactar un fierro contra un paradero de micro, escuchando y mirando la explosión del vidrio.
Los cesantes en Chile representan el 7.9%; no estamos hablando de dos dígitos. El primero de mayo no recuerda un hecho político particular. La situación económica y política de Chile es bastante positiva. Entonces dónde puede haber una explicación a tanta violencia.
Mi opinión: claramente el problema no está en el número de desempleados, tampoco en los niveles de violencia que posee una ciudad como Santiago. Este malestar es la consecuencia de ser el país con los mayores índices de desigualdad de Latinoamérica. Estamos hablando de que el 20% más pobre percibe solamente el 3.9% del ingreso nacional, frente al 20% más rico que capta el 59.5% del mismo ingreso.
Todo esto genera una tensión social constante, la cual se hace explícita en manifestaciones como las del primero de mayo. Las actitudes de violencia no son más que un grito desesperado por mayor equidad social e igualdad de oportunidades.
La transformación de ciertas calles del país en verdaderos campos de guerra se seguirá repitiendo mientras la mala distribución del ingreso siga acrecentándose. Si bien Chile avanza a paso firme en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, hay una deuda pendiente y ésta comienza a pasar la cuenta. Porque no es tan fácil aceptar la construcción de la torre más alta de Latinoamérica y paralelamente no tener acceso a la educación superior o seguir en colas para ser atendido en un consultorio público por un simple resfrío.
La desigualad en Santiago es aberrante. Además de existir en los índices que organismos como la CEPAL y el PNUD entregan, es perfectamente palpable, con el simple ejercicio de optar por otra vía que no sea aquella subterránea carretera para efectivamente observar los contrastes. El primero de mayo pudimos apreciar la tensión que esto está generando y es seguro que hechos como estos se seguirán repitiendo mientras continúe aumentando la brecha entre ricos y pobres en el país.
Lucas Silva Wood
La Nación - Chile
04 de mayo - Opinión - Buzón de Voz
Saturday, April 15, 2006
29a Conferencia Regional FAO - ALC
No es desconocido hablar de la rapidez en los procesos en el mundo del siglo XXI. Muchos son los adelantos que día a día nos sorprenden, como también muchas son las deudas y elementos pendientes que la globalización no ha podido resolver. No somos culpables del sufrimiento y angustia que genera el hambre y la pobreza, pero al tener las herramientas para erradicarla, nos transformamos en responsables de su existencia.
Con esto, la necesidad de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio tiene un carácter de urgencia para quienes, por ejemplo, viven bajo la línea de la seguridad alimentaria. Hacia esta visión se orienta el trabajo de FAO y es de suma importancia hacer una evaluación y, con altura de miras, revisar el camino que se está siguiendo. Solo así se podrá continuar con éxito este desafío que pretende construir una América Latina e islas del Caribe sin hambre.
Entre los días 24 y 28 de abril del presente año, se llevará a cabo la 29ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Según un acuerdo establecido en la pasada versión de esta reunión, celebrada en Ciudad de Guatemala, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela se ofreció para ser sede de este importante evento para el año 2006.
Así, la última semana de abril, Caracas recibirá a las delegaciones ministeriales de los 33 países miembros de la FAO, los verdaderos protagonistas de este evento que se realiza cada dos años y que también contará con la presencia de Organismos Intergubernamentales, Organismos no Gubernamentales, Agencias de Naciones Unidas y una serie de observadores.
La Conferencia
Siendo esta la 29ª oportunidad en que representantes de los países miembros de la FAO en América Latina y el Caribe se reúnen en su Conferencia, los objetivos fundamentales que los convocan siguen siendo los mismos. El contexto mundial está en constante transformación, las realidades son distintas, pero la necesidad de establecer vínculos multilaterales es una necesidad que trasciende.
Siguiendo la línea de las Conferencias pasadas, durante una semana, la FAO llevará a cabo una reunión que representa una consulta del más alto nivel. Ahí se presentarán los problemas más importantes de la Región referentes a temas de agricultura, desarrollo sustentable, forestales, además de las políticas que la Organización debe seguir en los próximos dos años, en función de que su trabajo esté en plena sintonía con la realidad de América Latina y el Caribe.
Durante las Conferencias de la FAO se presenta la oportunidad para que los países de la Región puedan consultar sobre los medios a utilizar con respecto a la solución de sus problemas optimizando sus propios recursos y considerando en otros casos la necesidad de un espacio de cooperación entre los países y la asistencia técnica de FAO.
Caracas 2006
Si bien a lo largo de su historia, las estructuras de las Conferencias son bastante similares, existe una plena sintonía con los temas coyunturales de América Latina, el Caribe y el mundo, en la medida en que las diferentes exposiciones y temas de discusión varían según las necesidades de los países representados.
Uno de los temas que estará presente durante la reunión técnica, los primeros días de la Conferencia, serán las políticas territoriales para el desarrollo económico y social del espacio rural. Aquí se revisarán experiencias latinoamericanas de diferentes actores que operan en un lugar determinado, en función del diseño de políticas orientadas al desarrollo regional y territorial, apuntando hacia la generación de valor socioeconómico. En definitiva, es la revisión de las experiencias y lecciones que se pueden obtener del Proyecto de Desarrollo Regional que lleva a cabo la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
Dentro de este marco también, se presentarán las tendencias y desafíos para América Latina y el Caribe referentes a sanidad e inocuidad agroalimentaria. Con una mirada desde los tratados de libre comercio, se presentará un documento que evalúa los impactos de estos temas en las exportaciones de productos agrícolas, con especial énfasis en las oportunidades y desafíos para pequeños productores de acuerdo a su inserción en los mercados latinoamericanos.
También se abarcarán las “Tendencias y Desafíos en la Agricultura, los Montes, la Pesca y la Seguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe”. Un documento que analiza principalmente la inserción internacional, el marco macroeconómico, el desarrollo agrícola sectorial y el comercio internacional, referente a los temas anteriormente señalados.
Plenaria
El primer punto correspondiente a la reunión plenaria es la declaración del Director General, Jacques Diouf. Luego vienen las cuestiones referentes al 33 ° Período de Sesiones de la Conferencia de la FAO celebrada en Roma durante noviembre del 2005, específicamente, la reforma de la Organización, tema que está dividido en dos subtítulos. Por una parte las propuestas revisadas del Director General, y por otra la sección que se encuentra bajo el nombre “Una Visión para el Siglo XXI”. Con todo esto se pretende analizar las implicancias que la Reforma de la FAO tiene para la Región.
Dentro de la plenaria se presentará también el informe sobre las actividades de la FAO correspondiente al período 2004 – 2005 enfocado en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y las acciones tomadas sobre las principales recomendaciones de la 28° Conferencia Regional para América Latina y el Caribe, así como ver los antecedentes sobre el Foro Especial sobre el Seguimiento al Plan de Acción de la Cumbre Mundial de la Alimentación.
Si bien la Región no está infectada con el virus de la Influenza Aviar Altamente Patógena, la variedad H5N1, de todas formas estará presente en esta sección del evento la discusión sobre la estrategia para fortalecer la capacidad regional de prevención y control de la enfermedad en los animales.
Contará también la 29° Conferencia Regional de la FAO con la presentación de los informes de comisiones regionales: Comisión de Pesca para el Atlántico Centro Occidental (COPACO), Comisión de Pesca Continental para América Latina (COPESCAL) y la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC).
Finalmente, habrá un espacio para la discusión en Mesas Redondas. En esta oportunidad, los temas a tratar estarán bajo el título “Hacia un Mercado Común Agrícola Regional: Problemas y Perspectivas” y “Desafíos Institucionales para la Innovación Tecnológica Nacional, Subregional y Regional.
Es de esta forma que, con el desarrollo de estos temas, tanto los países miembros de la FAO, como su Oficina Regional, además de otros invitados, podrán analizar y discutir los diferentes problemas y desafíos para la construcción de un espacio de desarrollo, con oportunidades y libre de hambre en América Latina y el Caribe.
Guilherme Schuetz, Secretario de la Conferencia
Lucas Silva, Consultor FAO
FAO - RLC
Con esto, la necesidad de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio tiene un carácter de urgencia para quienes, por ejemplo, viven bajo la línea de la seguridad alimentaria. Hacia esta visión se orienta el trabajo de FAO y es de suma importancia hacer una evaluación y, con altura de miras, revisar el camino que se está siguiendo. Solo así se podrá continuar con éxito este desafío que pretende construir una América Latina e islas del Caribe sin hambre.
Entre los días 24 y 28 de abril del presente año, se llevará a cabo la 29ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Según un acuerdo establecido en la pasada versión de esta reunión, celebrada en Ciudad de Guatemala, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela se ofreció para ser sede de este importante evento para el año 2006.
Así, la última semana de abril, Caracas recibirá a las delegaciones ministeriales de los 33 países miembros de la FAO, los verdaderos protagonistas de este evento que se realiza cada dos años y que también contará con la presencia de Organismos Intergubernamentales, Organismos no Gubernamentales, Agencias de Naciones Unidas y una serie de observadores.
La Conferencia
Siendo esta la 29ª oportunidad en que representantes de los países miembros de la FAO en América Latina y el Caribe se reúnen en su Conferencia, los objetivos fundamentales que los convocan siguen siendo los mismos. El contexto mundial está en constante transformación, las realidades son distintas, pero la necesidad de establecer vínculos multilaterales es una necesidad que trasciende.
Siguiendo la línea de las Conferencias pasadas, durante una semana, la FAO llevará a cabo una reunión que representa una consulta del más alto nivel. Ahí se presentarán los problemas más importantes de la Región referentes a temas de agricultura, desarrollo sustentable, forestales, además de las políticas que la Organización debe seguir en los próximos dos años, en función de que su trabajo esté en plena sintonía con la realidad de América Latina y el Caribe.
Durante las Conferencias de la FAO se presenta la oportunidad para que los países de la Región puedan consultar sobre los medios a utilizar con respecto a la solución de sus problemas optimizando sus propios recursos y considerando en otros casos la necesidad de un espacio de cooperación entre los países y la asistencia técnica de FAO.
Caracas 2006
Si bien a lo largo de su historia, las estructuras de las Conferencias son bastante similares, existe una plena sintonía con los temas coyunturales de América Latina, el Caribe y el mundo, en la medida en que las diferentes exposiciones y temas de discusión varían según las necesidades de los países representados.
Uno de los temas que estará presente durante la reunión técnica, los primeros días de la Conferencia, serán las políticas territoriales para el desarrollo económico y social del espacio rural. Aquí se revisarán experiencias latinoamericanas de diferentes actores que operan en un lugar determinado, en función del diseño de políticas orientadas al desarrollo regional y territorial, apuntando hacia la generación de valor socioeconómico. En definitiva, es la revisión de las experiencias y lecciones que se pueden obtener del Proyecto de Desarrollo Regional que lleva a cabo la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
Dentro de este marco también, se presentarán las tendencias y desafíos para América Latina y el Caribe referentes a sanidad e inocuidad agroalimentaria. Con una mirada desde los tratados de libre comercio, se presentará un documento que evalúa los impactos de estos temas en las exportaciones de productos agrícolas, con especial énfasis en las oportunidades y desafíos para pequeños productores de acuerdo a su inserción en los mercados latinoamericanos.
También se abarcarán las “Tendencias y Desafíos en la Agricultura, los Montes, la Pesca y la Seguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe”. Un documento que analiza principalmente la inserción internacional, el marco macroeconómico, el desarrollo agrícola sectorial y el comercio internacional, referente a los temas anteriormente señalados.
Plenaria
El primer punto correspondiente a la reunión plenaria es la declaración del Director General, Jacques Diouf. Luego vienen las cuestiones referentes al 33 ° Período de Sesiones de la Conferencia de la FAO celebrada en Roma durante noviembre del 2005, específicamente, la reforma de la Organización, tema que está dividido en dos subtítulos. Por una parte las propuestas revisadas del Director General, y por otra la sección que se encuentra bajo el nombre “Una Visión para el Siglo XXI”. Con todo esto se pretende analizar las implicancias que la Reforma de la FAO tiene para la Región.
Dentro de la plenaria se presentará también el informe sobre las actividades de la FAO correspondiente al período 2004 – 2005 enfocado en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y las acciones tomadas sobre las principales recomendaciones de la 28° Conferencia Regional para América Latina y el Caribe, así como ver los antecedentes sobre el Foro Especial sobre el Seguimiento al Plan de Acción de la Cumbre Mundial de la Alimentación.
Si bien la Región no está infectada con el virus de la Influenza Aviar Altamente Patógena, la variedad H5N1, de todas formas estará presente en esta sección del evento la discusión sobre la estrategia para fortalecer la capacidad regional de prevención y control de la enfermedad en los animales.
Contará también la 29° Conferencia Regional de la FAO con la presentación de los informes de comisiones regionales: Comisión de Pesca para el Atlántico Centro Occidental (COPACO), Comisión de Pesca Continental para América Latina (COPESCAL) y la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC).
Finalmente, habrá un espacio para la discusión en Mesas Redondas. En esta oportunidad, los temas a tratar estarán bajo el título “Hacia un Mercado Común Agrícola Regional: Problemas y Perspectivas” y “Desafíos Institucionales para la Innovación Tecnológica Nacional, Subregional y Regional.
Es de esta forma que, con el desarrollo de estos temas, tanto los países miembros de la FAO, como su Oficina Regional, además de otros invitados, podrán analizar y discutir los diferentes problemas y desafíos para la construcción de un espacio de desarrollo, con oportunidades y libre de hambre en América Latina y el Caribe.
Guilherme Schuetz, Secretario de la Conferencia
Lucas Silva, Consultor FAO
FAO - RLC
Monday, March 27, 2006
Lucha por Dignidad
Cuando vemos los incidentes ocurridos Santiago de Chile, específicamente en la villa El Volcán II, se hace indispensable y casi obligatorio cuestionarse la lógica de las ocupaciones o tomas.
Quizás esta práctica haya tenido mucho de moda en España, cuando jóvenes “ocupas” entraban a departamentos vacíos para instalarse ahí, lograr una independencia y no seguir viviendo en la casa de sus padres. Para el caso de Chile, la situación es diametralmente diferente y el tema es preciso analizarlo desde una perspectiva de las necesidades humanas.
La respuesta es bastante simple. “Nos movilizamos por casas”. Esa fue la expresión de uno de los dirigentes que se siente postergado y pasado a llevar. Con justa razón, por la falta de un acompañamiento que vaya más allá del simple subsidio. De esta forma y siguiendo una lógica de vida, quiebran un vidrio del departamento que creen que les corresponde, le hacen un orificio a la puerta, pasan una cadena, colocan un candado y una vez más, todo Chile pudo presenciar a través de los medios de comunicación una toma.
La apropiación de terrenos eriazos es motivada por la necesidad de un lugar para vivir, pero hoy, cuando vemos que el país no es el mismo de antes, las necesidades son más exigentes y lo que se persigue ahora es una construcción digna para vivir.
Hay gobiernos que usan el concepto de acompañamiento como sinónimo de subsidio, más por razones de populismo que claridad en los conceptos. En Chile derechamente hay subsidio y no acompañamiento. Y así se asume sin rodeos, pero también existen ciertas excepciones. No me refiero a estos programas de televisión que buscan la caridad frente a las cámaras, que muchas veces son un aporte, pero más parecen “reality show” que trabajo social. Me refiero a una serie de pequeñas organizaciones que le hacen un tremendo aporte al país.
Un ejemplo es la Fundación de Trabajo en la Calle, que a partir de una labor constante con pobladores de 6 campamentos en Santiago, son capaces de establecer vínculos de confianza que permiten orientar los esfuerzos hacia una posterior valoración de los logros, entendiendo que el fin no justifica los medios.
Más allá de tener a una mujer a la cabeza del gobierno de Chile, tenemos una presidenta que estableció un vínculo con la ciudadanía, que la llevó a comprometerse con una nueva forma de hacer política, más cerca de los ciudadanos.
Muchos se preguntan cómo Michelle Bachelet no pasará por alto la institucionalidad, esa que Ricardo Lagos valoraba tanto y esa misma que tiene que ser capaz de coordinarse de forma adecuada con esta serie de pequeñas organizaciones que funcionan libres de intereses políticos y económicos.
Considerando que el gobierno entrega solamente viviendas sociales, Fundaciones como la de Trabajo en la Calle cuentan con la suficiente flexibilidad y constancia de sus voluntarios para cumplir un rol de acompañamiento, el cual contribuirá a que los propios ciudadanos construyan su dignidad y mejoren su calidad de vida.
Lucas Silva Wood
Quizás esta práctica haya tenido mucho de moda en España, cuando jóvenes “ocupas” entraban a departamentos vacíos para instalarse ahí, lograr una independencia y no seguir viviendo en la casa de sus padres. Para el caso de Chile, la situación es diametralmente diferente y el tema es preciso analizarlo desde una perspectiva de las necesidades humanas.
La respuesta es bastante simple. “Nos movilizamos por casas”. Esa fue la expresión de uno de los dirigentes que se siente postergado y pasado a llevar. Con justa razón, por la falta de un acompañamiento que vaya más allá del simple subsidio. De esta forma y siguiendo una lógica de vida, quiebran un vidrio del departamento que creen que les corresponde, le hacen un orificio a la puerta, pasan una cadena, colocan un candado y una vez más, todo Chile pudo presenciar a través de los medios de comunicación una toma.
La apropiación de terrenos eriazos es motivada por la necesidad de un lugar para vivir, pero hoy, cuando vemos que el país no es el mismo de antes, las necesidades son más exigentes y lo que se persigue ahora es una construcción digna para vivir.
Hay gobiernos que usan el concepto de acompañamiento como sinónimo de subsidio, más por razones de populismo que claridad en los conceptos. En Chile derechamente hay subsidio y no acompañamiento. Y así se asume sin rodeos, pero también existen ciertas excepciones. No me refiero a estos programas de televisión que buscan la caridad frente a las cámaras, que muchas veces son un aporte, pero más parecen “reality show” que trabajo social. Me refiero a una serie de pequeñas organizaciones que le hacen un tremendo aporte al país.
Un ejemplo es la Fundación de Trabajo en la Calle, que a partir de una labor constante con pobladores de 6 campamentos en Santiago, son capaces de establecer vínculos de confianza que permiten orientar los esfuerzos hacia una posterior valoración de los logros, entendiendo que el fin no justifica los medios.
Más allá de tener a una mujer a la cabeza del gobierno de Chile, tenemos una presidenta que estableció un vínculo con la ciudadanía, que la llevó a comprometerse con una nueva forma de hacer política, más cerca de los ciudadanos.
Muchos se preguntan cómo Michelle Bachelet no pasará por alto la institucionalidad, esa que Ricardo Lagos valoraba tanto y esa misma que tiene que ser capaz de coordinarse de forma adecuada con esta serie de pequeñas organizaciones que funcionan libres de intereses políticos y económicos.
Considerando que el gobierno entrega solamente viviendas sociales, Fundaciones como la de Trabajo en la Calle cuentan con la suficiente flexibilidad y constancia de sus voluntarios para cumplir un rol de acompañamiento, el cual contribuirá a que los propios ciudadanos construyan su dignidad y mejoren su calidad de vida.
Lucas Silva Wood
Monday, March 20, 2006
Cerrar miedos y abrir puertas: de Lagos a Bachelet III
Algunos críticos de la Concertación, como el vicerrector de la Univeridad Diego Portales, Carlos Peña, señala que "no parece sencillo promover el ejercicio de la ciudadanía y, a la vez, ser eficiente en un periodo de apenas cuatro años. Los ciudadanos que soportan menores costos para asociarse -las minorías más ilustradas- poseen intereses más intensos, pero no siempre son coincidentes con el bienestar social. A su vez, la mejora en los niveles de participación suele estar asociada a presiones por la distribución más que por el crecimiento. En fin, no está de más recordar que la participación sin instituciones que la regulen (y en Chile, dicho sea de paso, prácticamente no existen) es casi siempre cercana al populismo o a la influencia ilegítima (como el lobby). Por algo en una democracia representativa la tarea de representar los intereses ciudadanos corresponde a los partidos. Eso es lo que enseña la experiencia. Ellos profesionalizan los liderazgos, seleccionan políticas públicas, disminuyen los costos de transacción para la toma de decisiones y hacen el esfuerzo por conciliar los múltiples intereses sociales. Michelle Bachelet, sin embargo, se ha mostrado más bien huraña con los partidos reivindicando, dos o tres veces, el carácter ciudadano de su candidatura".
Michelle Bachelet dudaba entre la sociología y la economía, hasta que una experiencia en la Posta Central la convenció de que la medicina era su camino, estudio que fue interrumpido en 1975 cuando, luego de ser secuestrada y llevada a Villa Grimaldi, principal centro de tortura de entonces, fue exiliada, viviendo primero en Australia y luego en la República Democrática Alemana.
Frecuentemente presente en sus discursos está la memoria de su padre, el general de la fuerza aérea Alberto Bachelet, quien estaba a cargo de la Oficina de Distribución de Alimentos, designado por el presidente Salvador Allende, y con la llegada del golpe de Estado fue arrestado, para luego morir de un infarto cardiaco debido a las torturas.
De una y otra forma la vida de Michelle Bachelet ha estado articulada entre la medicina y el mundo militar. Experiencias familiares, estudios vinculados a estos dos temas y la gran responsabilidad de desempeñarse durante el gobierno de Ricardo Lagos como ministra de Salud, primeramente, y después como la primera ministra de Defensa de Latinoamérica.
Relacionarse con el sector militar chileno no fue tarea fácil. Muchas heridas aún seguían abiertas y no era cualquier persona la que buscaba establecer un trabajo conjunto, sino que era una mujer, que provenía de una familia militar y que sufrió de manera directa las atrocidades de la represión de la dictadura.
Ya como ministra de Defensa, le tocó conmemorar los 30 años del golpe militar, difícil misión, considerando que la historia no se olvida tan rápidamente, pero sí se puede dejar a un lado cuando se tiene un proyecto y convicción más fuerte. De esta forma, los chilenos pudieron ver un paso adelante en la reconciliación del país, el cual estuvo marcado por una identidad sin rencores que Bachelet selló en la cartera de Defensa y en el Ejército.
El 11 de marzo, tanto ella como la Concertación y el país completo, dan un paso más adelante. Una mujer se transforma en la primera presidenta de Chile. Sólo 11 países en el mundo tienen jefas de Estado o de gobierno y no más de tres naciones, Chile, España y Suecia, cuentan con una paridad de género dentro del equipo de gobierno. Aquí también se sitúa otro reto decisivo para el gobierno de Bachelet. Nuevamente Carlos Peña lo expresa de manera sintética: "La suya fue una candidatura ante todo de significados. La candidatura ciudadana. El liderazgo femenino. La perspectiva de género. Es natural entonces que esperemos de ella una presidencia que se ocupe también de narrar, mediante símbolos y discursos, la vida cívica".
En una extraordinaria edición especial de la publicación quincenal The Clinic, sin duda la mejor publicación de análisis y sátira política en Chile y una de las mejores en América Latina, dedicada a marcar y machacar los errores y las falencias de Lagos en personaje político, se dice: Lagos abrió las puertas... un buen lote de temas morales pasaron a la retaguardia... el puritanismo se retiró a sus cuarteles de invierno. Y todo esto no es obra de Lagos, pero él supo dejar fluir las aguas en vez de contenerlas. O, como dice su esposa Luisa Durán en esta misma edición especial, cuando le pregunta qué es lo más importante que ha cambiado en estos seis años en Chile: "Yo creo que estamos un poco más abiertos a cosas que antes se rechazaban de plano, como la sexualidad. Que alguien declare que es homosexual y no pierda su trabajo me parece fantástico".
En este mismo editorial de The Clinic se dice: "sólo un fanático espera la perfección, el país que deja (Lagos) no es el mismo que recibió. Podemos asegurarlo al menos en lo que respecta al fin del miedo. Pero este sigue siendo un país chico lleno de pobres. Se multiplicaron las cepas de vino y perdieron fuerza los apellidos vinosos. La Concertación terminó por convertirse en una cultura más arraigada que la de sus partidos. Las mujeres se pegaron un salto impresionante. Salieron a la cancha y ahora son las verdaderas dueñas de la pelota".
Cerrar miedos y abrir puertas. Quizás el más contemporáneo de los lemas para una izquierda progresista. Por ello a Bachelet hay que desearle suerte y éxito. Será un precedente en América Latina. O, en sus palabras, será el tiempo de todos.
La Jornada - México
El Mostrador - Chile (I)
El Mostrador - Chile (II)
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
Michelle Bachelet dudaba entre la sociología y la economía, hasta que una experiencia en la Posta Central la convenció de que la medicina era su camino, estudio que fue interrumpido en 1975 cuando, luego de ser secuestrada y llevada a Villa Grimaldi, principal centro de tortura de entonces, fue exiliada, viviendo primero en Australia y luego en la República Democrática Alemana.
Frecuentemente presente en sus discursos está la memoria de su padre, el general de la fuerza aérea Alberto Bachelet, quien estaba a cargo de la Oficina de Distribución de Alimentos, designado por el presidente Salvador Allende, y con la llegada del golpe de Estado fue arrestado, para luego morir de un infarto cardiaco debido a las torturas.
De una y otra forma la vida de Michelle Bachelet ha estado articulada entre la medicina y el mundo militar. Experiencias familiares, estudios vinculados a estos dos temas y la gran responsabilidad de desempeñarse durante el gobierno de Ricardo Lagos como ministra de Salud, primeramente, y después como la primera ministra de Defensa de Latinoamérica.
Relacionarse con el sector militar chileno no fue tarea fácil. Muchas heridas aún seguían abiertas y no era cualquier persona la que buscaba establecer un trabajo conjunto, sino que era una mujer, que provenía de una familia militar y que sufrió de manera directa las atrocidades de la represión de la dictadura.
Ya como ministra de Defensa, le tocó conmemorar los 30 años del golpe militar, difícil misión, considerando que la historia no se olvida tan rápidamente, pero sí se puede dejar a un lado cuando se tiene un proyecto y convicción más fuerte. De esta forma, los chilenos pudieron ver un paso adelante en la reconciliación del país, el cual estuvo marcado por una identidad sin rencores que Bachelet selló en la cartera de Defensa y en el Ejército.
El 11 de marzo, tanto ella como la Concertación y el país completo, dan un paso más adelante. Una mujer se transforma en la primera presidenta de Chile. Sólo 11 países en el mundo tienen jefas de Estado o de gobierno y no más de tres naciones, Chile, España y Suecia, cuentan con una paridad de género dentro del equipo de gobierno. Aquí también se sitúa otro reto decisivo para el gobierno de Bachelet. Nuevamente Carlos Peña lo expresa de manera sintética: "La suya fue una candidatura ante todo de significados. La candidatura ciudadana. El liderazgo femenino. La perspectiva de género. Es natural entonces que esperemos de ella una presidencia que se ocupe también de narrar, mediante símbolos y discursos, la vida cívica".
En una extraordinaria edición especial de la publicación quincenal The Clinic, sin duda la mejor publicación de análisis y sátira política en Chile y una de las mejores en América Latina, dedicada a marcar y machacar los errores y las falencias de Lagos en personaje político, se dice: Lagos abrió las puertas... un buen lote de temas morales pasaron a la retaguardia... el puritanismo se retiró a sus cuarteles de invierno. Y todo esto no es obra de Lagos, pero él supo dejar fluir las aguas en vez de contenerlas. O, como dice su esposa Luisa Durán en esta misma edición especial, cuando le pregunta qué es lo más importante que ha cambiado en estos seis años en Chile: "Yo creo que estamos un poco más abiertos a cosas que antes se rechazaban de plano, como la sexualidad. Que alguien declare que es homosexual y no pierda su trabajo me parece fantástico".
En este mismo editorial de The Clinic se dice: "sólo un fanático espera la perfección, el país que deja (Lagos) no es el mismo que recibió. Podemos asegurarlo al menos en lo que respecta al fin del miedo. Pero este sigue siendo un país chico lleno de pobres. Se multiplicaron las cepas de vino y perdieron fuerza los apellidos vinosos. La Concertación terminó por convertirse en una cultura más arraigada que la de sus partidos. Las mujeres se pegaron un salto impresionante. Salieron a la cancha y ahora son las verdaderas dueñas de la pelota".
Cerrar miedos y abrir puertas. Quizás el más contemporáneo de los lemas para una izquierda progresista. Por ello a Bachelet hay que desearle suerte y éxito. Será un precedente en América Latina. O, en sus palabras, será el tiempo de todos.
La Jornada - México
El Mostrador - Chile (I)
El Mostrador - Chile (II)
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
Sunday, March 19, 2006
Cerrar miedos y abrir puertas: de Lagos a Bachelet II
Hasta entonces Salvador Allende había sido el último presidente socialista en la historia de Chile. Durante su gobierno, Ricardo Lagos se desempeñó como embajador en Moscú y luego de fracasado el proyecto de izquierda y de haber sido remplazado por 17 años de dictadura, era Lagos quien asumía la responsabilidad de demostrar que existe una nueva izquierda que sí puede gobernar en Chile. Como lo confiesa Lagos en su última entrevista como presidente de Chile: "Para llegar a una cierta meta, a veces en la política tienes que ser más dúctil, ¿pero puedes decir cómo va a juzgar la historia este acto?
"Puede que la historia lo juzgue mal, pero el propósito final era llegar allá... Entonces, a ratos cierta rigidez te impide gobernar. Mi reflexión tenía que ver con que el presidente Allende tuvo en un momento la sensación de que si era más dúctil, podía ser percibido por la historia como un acto de poca lealtad con la gente que lo eligió. Ahora, ¿cómo la historia te va a juzgar? Es imposible definirlo.Es verdad que como resultado del golpe de 1973 había una percepción de que la izquierda no tenía capacidad de gobernar. Eso a mí me daba menos libertad para gobernar que otros. Pero esa percepción de que la izquierda no era capaz de gobernar concluyó, y en ese sentido creo que la presidenta Bachelet iniciará su gobierno con más libertad de la que yo tuve hace seis años."
El gran escepticismo de la población se demostró en las urnas. A diferencia de los dos presidentes anteriores de la Concertación, quienes ganaron cómodamente, Lagos obtuvo solamente 30 mil votos más que su contrincante de la derecha, Joaquín Lavín. Es decir, aproximadamente un voto más por cada mesa electoral, lo cual obligó a una segunda vuelta.
Una vez más, esa gran responsabilidad fue cumplida con éxito. Los chilenos volvieron a confiar en un proyecto de izquierda para su país, llevado a cabo por esta alianza llamada Concertación y liderado por el socialismo. De esta forma Ricardo Lagos marca una identidad y la población así lo reconoce, demostrándolo con el 70 por ciento de apoyo que tuvo al final de su mandato y apostando por una mujer, socialista también, para el próximo gobierno. Cuando en su última entrevista le preguntan si, más allá del buen desempeño, el factor suerte jugó un rol, una buena suerte que su antecesor, el ex presidente Frei, no tuvo, afirma, haciendo paráfrasis de Maquiavelo: "Sí, en cuanto a ir de menos a más. Lo cual nos debe llevar a ser cuidadosos con la economía y saber que hay periodos de vacas gordas y vacas flacas. En ese sentido, quisiera reivindicar la tesis del superávit estructural, que en los primeros tiempos fue una palanca clave, porque Chile fue uno de los pocos países que mantuvieron un crecimiento magro, de 2 por ciento, 2.8 por ciento, pero por medio del superávit estructural tuvimos déficit contables, el mundo financiero nos creyó, y porcentualmente la inversión pública fue muy superior a la inversión privada. Entonces cuando ahora me dicen: 'mire, qué suerte tiene usted, con el precio del cobre como está', digo sí, efectivamente, pero para ser creíbles no podemos gastar todo lo que nos entra por el cobre, porque de acuerdo con el superávit estructural tenemos que gastar como si el precio del cobre fuera de 1.10 o 1.20 dólares. Creo que el empresariado cambió desde el 'déjenos trabajar tranquilos, señor presidente', otra frase de Enade -la conferencia anual de los grandes empresarios- muy aplaudida en su momento. Para mí era claro: primero, vamos a hacer acuerdos de libre comercio, aplaudidos por todos. Pero una economía de excelencia también implica respetar normas laborales, el medio ambiente, el ISO 9000, y conlleva una mayor cohesión social en el país. Creo que hubo un tiempo en que ellos pensaban: 'este señor me está contando estos cuentos' cuando yo hablaba de cohesión social en la época de la discusión del seguro de desempleo, la elusión y la evasión tributaria. Se tomaron esas decisiones y la clave estuvo en las relaciones con los empresarios, que se fueron convenciendo. Juan Claro -el empresario líder de la Sociedad de Fomento Fabril- jugó un papel muy importante en ese proceso."
Llegó el día en que por primera vez en su historia, los chilenos pudieron ver a una mujer con aquella respetada banda presidencial. Mas todavía en estos días una de las ventas callejeras más socorridas que compran masivamente la mujeres chilenas son copias de bandas presidenciales -listones con los colores de la bandera chilena-, que se ponen orgullosas para marcar una diferencia de momento cultural. Pero el camino que condujo a este momento no fue una seguidilla de coincidencias, sino un esfuerzo por generar, hasta ahora, el verdadero cambio en la política de Chile.
Si bien durante este cambio de mando se oficializaron una serie de caras nuevas en el gobierno, los próximos cuatro años estarán marcados por una continuidad del proyecto país que la alianza de centro-izquierda, Concertación, ha llevado a cabo desde principios de los años 90.
Son los conceptos de continuidad y cambio los que se pueden apreciar en este nuevo periodo que comienza. La identidad de una presidenta que fue forjada gracias a experiencias de vida, hecho que la lleva a lograr una mayor cercanía con la ciudadanía, pero que a la vez tiene por delante el gran desafío de seguir garantizándole una adecuada eficiencia y gobernabilidad a los chilenos.
La Jornada - México
El Mostrador - Chile (I)
El Mostrador - Chile (II)
Gustavo Gordillo y Lucas Silva
"Puede que la historia lo juzgue mal, pero el propósito final era llegar allá... Entonces, a ratos cierta rigidez te impide gobernar. Mi reflexión tenía que ver con que el presidente Allende tuvo en un momento la sensación de que si era más dúctil, podía ser percibido por la historia como un acto de poca lealtad con la gente que lo eligió. Ahora, ¿cómo la historia te va a juzgar? Es imposible definirlo.Es verdad que como resultado del golpe de 1973 había una percepción de que la izquierda no tenía capacidad de gobernar. Eso a mí me daba menos libertad para gobernar que otros. Pero esa percepción de que la izquierda no era capaz de gobernar concluyó, y en ese sentido creo que la presidenta Bachelet iniciará su gobierno con más libertad de la que yo tuve hace seis años."
El gran escepticismo de la población se demostró en las urnas. A diferencia de los dos presidentes anteriores de la Concertación, quienes ganaron cómodamente, Lagos obtuvo solamente 30 mil votos más que su contrincante de la derecha, Joaquín Lavín. Es decir, aproximadamente un voto más por cada mesa electoral, lo cual obligó a una segunda vuelta.
Una vez más, esa gran responsabilidad fue cumplida con éxito. Los chilenos volvieron a confiar en un proyecto de izquierda para su país, llevado a cabo por esta alianza llamada Concertación y liderado por el socialismo. De esta forma Ricardo Lagos marca una identidad y la población así lo reconoce, demostrándolo con el 70 por ciento de apoyo que tuvo al final de su mandato y apostando por una mujer, socialista también, para el próximo gobierno. Cuando en su última entrevista le preguntan si, más allá del buen desempeño, el factor suerte jugó un rol, una buena suerte que su antecesor, el ex presidente Frei, no tuvo, afirma, haciendo paráfrasis de Maquiavelo: "Sí, en cuanto a ir de menos a más. Lo cual nos debe llevar a ser cuidadosos con la economía y saber que hay periodos de vacas gordas y vacas flacas. En ese sentido, quisiera reivindicar la tesis del superávit estructural, que en los primeros tiempos fue una palanca clave, porque Chile fue uno de los pocos países que mantuvieron un crecimiento magro, de 2 por ciento, 2.8 por ciento, pero por medio del superávit estructural tuvimos déficit contables, el mundo financiero nos creyó, y porcentualmente la inversión pública fue muy superior a la inversión privada. Entonces cuando ahora me dicen: 'mire, qué suerte tiene usted, con el precio del cobre como está', digo sí, efectivamente, pero para ser creíbles no podemos gastar todo lo que nos entra por el cobre, porque de acuerdo con el superávit estructural tenemos que gastar como si el precio del cobre fuera de 1.10 o 1.20 dólares. Creo que el empresariado cambió desde el 'déjenos trabajar tranquilos, señor presidente', otra frase de Enade -la conferencia anual de los grandes empresarios- muy aplaudida en su momento. Para mí era claro: primero, vamos a hacer acuerdos de libre comercio, aplaudidos por todos. Pero una economía de excelencia también implica respetar normas laborales, el medio ambiente, el ISO 9000, y conlleva una mayor cohesión social en el país. Creo que hubo un tiempo en que ellos pensaban: 'este señor me está contando estos cuentos' cuando yo hablaba de cohesión social en la época de la discusión del seguro de desempleo, la elusión y la evasión tributaria. Se tomaron esas decisiones y la clave estuvo en las relaciones con los empresarios, que se fueron convenciendo. Juan Claro -el empresario líder de la Sociedad de Fomento Fabril- jugó un papel muy importante en ese proceso."
Llegó el día en que por primera vez en su historia, los chilenos pudieron ver a una mujer con aquella respetada banda presidencial. Mas todavía en estos días una de las ventas callejeras más socorridas que compran masivamente la mujeres chilenas son copias de bandas presidenciales -listones con los colores de la bandera chilena-, que se ponen orgullosas para marcar una diferencia de momento cultural. Pero el camino que condujo a este momento no fue una seguidilla de coincidencias, sino un esfuerzo por generar, hasta ahora, el verdadero cambio en la política de Chile.
Si bien durante este cambio de mando se oficializaron una serie de caras nuevas en el gobierno, los próximos cuatro años estarán marcados por una continuidad del proyecto país que la alianza de centro-izquierda, Concertación, ha llevado a cabo desde principios de los años 90.
Son los conceptos de continuidad y cambio los que se pueden apreciar en este nuevo periodo que comienza. La identidad de una presidenta que fue forjada gracias a experiencias de vida, hecho que la lleva a lograr una mayor cercanía con la ciudadanía, pero que a la vez tiene por delante el gran desafío de seguir garantizándole una adecuada eficiencia y gobernabilidad a los chilenos.
La Jornada - México
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Gustavo Gordillo y Lucas Silva
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